La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) insistió hoy en que no vislumbra un punto máximo en la demanda mundial de crudo en los próximos 25 años. Según el grupo de once petroestados, el mundo deberá ejecutar una inversión estimada en 17,7 billones de dólares en el sector para garantizar el suministro energético global de aquí al año 2050.
En su informe anual ‘Perspectivas del Mercado Petrolero Mundial 2026’ (WOO 2026), la OPEP estima que el «oro negro» se mantendrá como la principal fuente de energía a mitad de siglo, alcanzando un consumo medio de 124 millones de barriles diarios (mbd). Esta cifra representa un incremento del 18% (19 mbd más) en comparación con los niveles de 2025 y supone una revisión al alza de un millón de bd respecto a las proyecciones del año pasado, ignorando las tendencias actuales de sustitución de fósiles y las recientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
«Aunque las dinámicas a corto plazo suelen dominar los titulares, es igualmente importante seguir centrados en las tendencias clave que impulsan nuestro futuro a más largo plazo», subrayó el secretario general de la OPEP, Haitham Al-Ghais. «El futuro no es un escenario en el que el mundo pueda elegir algunas energías e ignorar otras; el sector será una historia de adiciones».
La visión de la organización diverge notablemente de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), basándose en la premisa de que la demanda energética total aumentará un 23% hasta 2050, impulsada por el crecimiento demográfico, la urbanización, nuevas industrias y la expansión de los centros de datos.
El informe resalta, además, un «reciente cambio de rumbo» en las políticas energéticas de Estados Unidos y la Unión Europea, donde se ha observado la reversión, retraso o cancelación de compromisos climáticos previos. Para la OPEP, este giro político respalda el desarrollo a largo plazo de la industria del petróleo y el gas, proyectando que el carbón será el único combustible fósil que sufra un retroceso real.
Radiografía del mercado global a 2050
Desequilibrio geográfico: La demanda en los países industrializados de la OCDE caerá cerca de 8 mbd, pero será ampliamente compensada por un repunte de 27 mbd en las regiones en desarrollo, con India a la cabeza.
Sectores clave: El crecimiento incremental estará liderado por el transporte por carretera (+5,7 mbd), la petroquímica (+4,6 mbd) y la aviación (+4,2 mbd).
Parque automotor: Se proyecta que los vehículos globales pasen de 1.750 millones en 2025 a 3.000 millones en 2050. A pesar del auge de la electromovilidad, los vehículos eléctricos solo alcanzarán una cuota del 21,5% para esa fecha (frente al 4% de 2025).
Productos líderes: El incremento del consumo por productos estará encabezado por el queroseno para aviones (+4,2 mbd), seguido del gasóleo/diésel (+3,8 mbd) y el etanol (+3,5 mbd).
Con este documento, la OPEP reafirma su postura de que la transición energética global no sustituirá al petróleo, sino que requerirá la coexistencia de todas las fuentes disponibles para evitar crisis de desabastecimiento.
Con información de agencias



