La reciente euforia financiera en torno a SpaceX ha sufrido un duro golpe. La venta masiva de acciones de la compañía aeroespacial se intensificó este jueves, arrastrando a la baja gran parte de las ganancias obtenidas desde su exitoso debut en el mercado. El desencadenante de esta corrección fue el anuncio de una adquisición de 60.000 millones de dólares en acciones de Cursor, una prometedora startup de inteligencia artificial (IA), un movimiento que ha generado profundas inquietudes entre los analistas y ha enfriado el entusiasmo de Wall Street.
Tras cotizar en niveles récord impulsada por un fervor de demanda sin precedentes, las acciones de SpaceX registraron una caída superior al 6% en la última jornada. Con este movimiento, la firma acumula una pérdida total de aproximadamente el 20% desde su máximo reciente.
El impacto en la capitalización bursátil ha sido drástico: el valor de mercado de SpaceX se contrajo de 2,99 billones de dólares a 2,37 billones de dólares, lo que representa una pérdida de 620.000 millones de dólares desde su punto más alto. Esta volatilidad también ha tenido un impacto directo en la fortuna personal de Elon Musk, la cual se ha visto reducida considerablemente en reflejo de la tendencia bursátil.
El foco de la incertidumbre radica en los términos de la compra de Cursor. La operación plantea una posible dilución del 3,4% para los accionistas actuales, lo que ha llevado a las firmas de análisis a reconsiderar sus valoraciones. Los expertos sugieren que el precio de la acción podría estabilizarse en niveles aún más bajos si la compañía no logra demostrar mejoras significativas e inmediatas en sus ingresos derivados de la IA.
Este giro de los acontecimientos contrasta con el espectacular arranque de la empresa en la bolsa, donde los inversores minoristas e institucionales adquirieron 369,8 millones de dólares en acciones durante sus primeras sesiones, superando incluso el ritmo de inversión que registró Nvidia en un periodo equivalente tras su debut.
El mercado se encuentra notablemente dividido respecto a la estrategia de diversificación tecnológica de la compañía:
»Este acuerdo es beneficioso para ambas partes».
— Timothy Horan, analista de Oppenheimer.
»SpaceX está significativamente sobrevalorada».
— Informe de análisis de Morningstar.
Si bien las acciones de SpaceX llegaron a subir un 50% en un periodo muy corto gracias al fuerte interés inicial, la adquisición de Cursor se percibe ahora como una apuesta de alto riesgo para expandir sus capacidades en IA. Aunque la lógica estratégica busca posicionar a la empresa a la vanguardia de la computación avanzada, los analistas coinciden en que la ejecución y la efectividad de la integración serán los factores críticos a observar.
Con información de agencias



