Francia se encuentra en un estado de vigilancia meteorológica sin precedentes debido a una ola de calor extremo que ya afecta a casi todo el territorio nacional. El servicio meteorológico nacional, Météo-France, anunció que la alerta naranja activa en 60 departamentos se elevará al nivel máximo (alerta roja) en otras 35 localidades a partir del mediodía de este domingo.
Esta medida excepcional abarca un tercio del país e incluye a la región de Isla de Francia que concentra casi el 20 % de la población nacional así como a una parte importante de la mitad oeste del territorio, una zona donde se registrarán temperaturas asfixiantes tanto de día como de noche.
Adicionalmente, otros 45 departamentos permanecerán en alerta naranja, quedando fuera de las restricciones únicamente la fachada mediterránea, Córcega y cuatro departamentos del norte cercanos a la frontera belga.
Las previsiones para este domingo anticipan registros de entre 39 y 40 grados en amplias zonas desde Nueva Aquitania y parte de Occitania hasta Isla de Francia y Borgoña, con picos puntuales de hasta 41 grados.
Météo-France ha advertido que la canícula se instalará de forma duradera y no descarta que el lunes aumente el número de departamentos en alerta roja. De hecho, los expertos señalan que la jornada del lunes podría superar el récord de temperatura media diaria nacional en Francia, fijado en 29.4 grados (alcanzado previamente el 5 de agosto de 2003 y el 25 de julio de 2019).
Los meteorólogos proyectan que la magnitud y persistencia de este episodio de calor extremo podría igualar o incluso superar la histórica ola de calor de agosto de 2003, un evento climático que generó una crisis sanitaria sin precedentes y una sobremortalidad de 15,000 personas en el país.
Las autoridades instan a la población a extremar las precauciones, hidratarse constantemente, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y mantener especial atención a los colectivos más vulnerables, como ancianos y niños.
Con información de agencias



