El Papa León XIV manifestó este sábado su profunda cercanía con el pueblo de Venezuela, duramente golpeado por el doble sismo ocurrido el pasado miércoles. Al finalizar el consistorio de cardenales celebrado en el Vaticano, el pontífice hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que no escatime apoyo ante la magnitud de la tragedia.
El balance más reciente de las autoridades locales revela una situación devastadora: al menos 1.430 fallecidos, miles de heridos y un número aún indeterminado de personas desaparecidas bajo los escombros de edificios colapsados en varios estados del país.
»Expreso mi solidaridad, la mía y la de todo el Colegio Cardenalicio, con las familias afectadas. Aseguro mi oración por las víctimas, sus familiares y por todos aquellos que padecen las consecuencias de estas tragedias», afirmó el Santo Padre, encomendando también al Señor a quienes participan activamente en las labores de auxilio.
Como un gesto inmediato y concreto de apoyo, el Papa ha dispuesto el envío de una ayuda económica de 100.000 euros a través de la Limosnería Apostólica. Estos fondos estarán destinados a atender las necesidades más urgentes de los damnificados mientras continúan las complejas operaciones de búsqueda y asistencia humanitaria en el terreno.
León XIV subrayó con firmeza la necesidad de que “no falte la solidaridad de la comunidad internacional con esta querida nación”. Este mensaje coincide además con el repaso semanal de la actualidad hispanohablante difundida por diversos medios de comunicación en Suiza, que mantiene la mirada puesta en la emergencia que atraviesa el país sudamericano.
Con información de agencias



