El ejército de los Estados Unidos anunció este sábado el lanzamiento de una nueva ofensiva militar contra posiciones de Irán, ejecutando bombardeos estratégicos sobre 10 objetivos militares ubicados dentro y en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. La operación, ordenada directamente por el presidente Donald Trump, surge tras la violación del reciente acuerdo de cese de hostilidades entre ambas naciones y amenaza con desestabilizar el frágil equilibrio alcanzado en la región.
Según informó el Comando Central de EE. UU. (Centcom), la acción militar fue una respuesta directa al ataque perpetrado por Irán mediante un dron unidireccional contra el petrolero Kiku, una embarcación comercial que transitaba por el estrecho de Ormuz cargada con más de dos millones de barriles de crudo. Los bombardeos estadounidenses tuvieron como blanco la infraestructura del ejército iraní, incluyendo:
Sistemas de comunicación y emplazamientos de defensa aérea.
Instalaciones de almacenamiento de drones y sistemas de minado.
Infraestructura de vigilancia y radares costeros.
A través de su plataforma Truth Social, el presidente Donald Trump confirmó la ofensiva y lanzó una severa advertencia:
»Estados Unidos atacó nuevamente depósitos de misiles y drones iraníes, así como emplazamientos de radares costeros, por violar el Acuerdo de Alto el Fuego. La República Islámica de Irán dejará de existir si persisten las agresiones contra intereses estadounidenses».
Este hecho se suma a otro episodio similar ocurrido hace pocos días frente a las costas de Omán, el cual también recibió una respuesta militar por parte de Washington. Por su parte, la televisión estatal iraní reportó explosiones al norte del estrecho de Ormuz, mientras que la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber respondido atacando posiciones del «ejército terrorista estadounidense en la región», sin detallar ubicaciones ni daños.
La escalada de tensión ha alcanzado a otros actores clave de la región. El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Baréin aliado estratégico de Washington y sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense denunció el lanzamiento de varios drones iraníes contra su territorio, los cuales afortunadamente no causaron víctimas ni daños materiales.
Ante el incremento del peligro para la navegación comercial, el Centro Conjunto de Información Marítima, supervisado por la Armada de EE. UU., anunció la ampliación inmediata de la ruta marítima cercana a la costa de Omán para facilitar el tránsito seguro de embarcaciones. El organismo reiteró que la amenaza en la zona sigue siendo «sustancial» y alertó a las tripulaciones sobre la posible presencia de minas en el agua.
Actualmente, Estados Unidos e Irán se encuentran bajo un pacto provisional que concede a ambas partes un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo. Dicho tratado busca establecer garantías sobre el futuro del programa nuclear iraní y asegurar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, objetivos que hoy penden de un hilo tras este nuevo brote de hostilidades.
Con información de agencias



