Los destructivos terremotos que azotaron el norte de Venezuela el pasado miércoles habrían provocado daños materiales directos por el orden de los 8.000 millones de dólares, una cifra que equivale aproximadamente al 7% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, según proyecciones preliminares de la firma Ecoanalítica.
En un hilo en X, la economista jefe de la consultora, Graciela Urdaneta, advirtió que el verdadero desafío financiero para el país radicará en el costo total de la reconstrucción de la infraestructura dañada, el cual estimó en cerca de 20.000 millones de dólares. La analista calificó el proceso como un «reto colosal», argumentando que el país se enfrenta a la emergencia con un Estado carente de capacidad operativa.
Urdaneta combinó el balance técnico con una fuerte crítica a la gestión de la crisis, señalando que «mientras la ciudadanía demuestra una entrega y organización admirables en las calles, el gobierno e instituciones siguen sin dar la talla ante la emergencia». Asimismo, manifestó el compromiso de la firma privada para asistir técnicamente en las labores de apoyo a los damnificados.
Enfoque comparativo con el PNUD
Las proyecciones de la firma privada se alinean con los rangos técnicos manejados por los organismos internacionales. Recientemente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó de manera preliminar los daños físicos directos en 6.700 millones de dólares —cercano al 6% del PIB— tras procesar imágenes satelitales de alta resolución mediante su herramienta de Análisis Digital Rápido (RAPIDA).
El organismo multilateral detalló en su informe técnico que el rango de pérdidas materiales se ubica entre los 4.700 y los 8.700 millones de dólares, un indicador impulsado principalmente por la destrucción de viviendas y activos económicos esenciales.
Con información de Finanzas Digital



