La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este martes sobre la detección de un grave brote de cólera en la región de Kordofán del Oeste, Sudán. Al 20 de junio de 2026, las autoridades sanitarias registran 838 casos sospechosos, siete confirmados y 117 fallecimientos, una situación crítica que se ve severamente agravada por el conflicto armado interno que atraviesa el país africano.
La emergencia sanitaria se desarrolla en un contexto de continua interrupción de los servicios de salud debido a los combates entre el Ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). El desplazamiento masivo de la población civil ha complicado drásticamente el acceso a la atención médica esencial, mientras que la inseguridad endémica y las restricciones de acceso geográfico continúan retrasando el despliegue de los equipos de respuesta y la entrega de suministros médicos vitales.
Anteriormente, Adnan Hezam, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Sudán, ya había advertido que alrededor del 80 % de los centros médicos en las regiones afectadas por la contienda están fuera de servicio, privando a la mayoría de los ciudadanos de asistencia sanitaria básica.
Respuesta de emergencia de la OMS
Ante este escenario, la OMS está coordinando acciones urgentes para contener la propagación de la enfermedad mediante las siguientes medidas:
Ampliación de la infraestructura médica: Incremento de la red de centros de tratamiento del cólera y de los puntos de rehidratación oral.
Suministros y saneamiento: Distribución de kits médicos específicos para la enfermedad e instalación de estaciones de lavado de manos.
Capacitación técnica: Formación de especialistas en cloración del agua y preparación del personal sanitario disponible.
Concienciación comunitaria: Apoyo y difusión de actividades de educación sanitaria e higiene dirigidas a la población afectada.
Sudán se encuentra sumido en cruentos combates desde el 15 de abril de 2023. Aunque el Ejército regular informó el 26 de marzo de 2025 sobre la liberación completa de la capital, Jartum, las FAR intensificaron sus operaciones en el sur y el oeste del país a partir de abril de ese mismo año, concentrándose en las regiones de Darfur y Kordofán. La crisis política se profundizó el 15 de abril de 2025, cuando las FAR anunciaron la formación de un Gobierno paralelo en los territorios bajo su control, en medio de acusaciones mutuas de masacres contra civiles.
La combinación de la guerra y la enfermedad ha empujado al país a límites extremos. A principios de noviembre de 2025, la ONU calificó en fase cinco (el nivel máximo) la situación de hambre en El Fasher (Darfur del Norte) y Kadugli (Kordofán del Sur).
Este nuevo brote en Kordofán del Oeste se suma a la ya devastadora trayectoria de la enfermedad en el país; para el 22 de agosto de 2025, el cólera ya sumaba más de 88.000 casos y 1.500 muertes a nivel nacional, donde un tercio de las víctimas fatales correspondía a niños menores de 14 años. Organizaciones humanitarias como World Vision han reiterado su profunda preocupación por la letal combinación de enfermedad, hambruna y desplazamiento forzado que mantiene en riesgo inminente la vida de millones de menores en Sudán.
Con información de agencias



