Se habla de un antes y un después de la tragedia en la psique del venezolano.
Ante la difícil coyuntura que atraviesa el país tras los recientes sismos que azotaron la región central, específicamente en Caracas y La Guaira, que ocasionaron miles de pérdidas humanas, de heridos, que arruinaron infraestructuras y ocasionaron pérdidas aun por contabilizar; el psicólogo Omar Carrillo, hace un llamado a la ciudadanía a priorizar el apoyo comunitario y la estabilidad emocional, como herramientas fundamentales para afrontar el proceso de recuperación.
“Es importante entender que si yo no estoy bien, no puedo ayudar a otros a estarlo, recurramos a la humildad de asumir, desde mi perspectiva, entorno y área de acción, qué puedo hacer para que otros estén bien”, exhorta el especialista.
Para Carrillo, la base de la salud mental en estos momentos reside en “mantener la paciencia y la serenidad”. El especialista advierte sobre el impacto de la sobreinformación y recomienda disminuir el consumo de pantallas y redes sociales, espacios que suelen potenciar la ansiedad, a la que ya ha estado expuesto el venezolano cotidianamente. En su lugar, sugiere reconectar con el entorno inmediato: Es vital asumir desde la inteligencia emocional, que requerimos el apoyo en las personas que tenemos cerca, somos seres sociales, necesitamos la interacción con el amigo, el vecino…
“Situarme en mi contexto: cómo ayudo a quienes tengo a mi alrededor, en especial atención a los niños que hay en casa, que están consumiendo información permanentemente y también están sufriendo la ansiedad y la angustia, en peor medida, porque el cerebro de un niño no está capacitado para razonar y entender como sí el del adulto”. De esta manera, asevera Carrillo, que debemos trasladar la necesidad de resguardar y apoyar a otro, hacia el entorno inmediato.
Atención al estrés postraumático
Para el especialista, la labor de resguardo y protección que hoy nos adjudicamos, por sentirnos llamados ante la emergencia, tendremos que administrarla durante mucho tiempo, pues nos enfrentaremos a la realidad de que esta tragedia “marcará posiblemente un antes y un después en nuestra sociedad”; en especial, tendremos que ser una red de apoyo para todas las personas que en este momento están socorriendo a las víctimas, asumiendo el rol de rescatistas, sin serlo ni estar preparados para eso.
“A esas personas que voluntariamente están sacando a sobrevivientes de los escombros, que están en el sitio socorriendo heridos, guardando el recuerdo de imágenes durísimas al descubrir, por ejemplo, a una familia entera sin vida detrás de los escombros; son situaciones que tendrán un efecto posterior en este voluntariado que le tocó asumir ese trabajo, porque no es igual ser rescatista y estar preparado para ver esto, que tener que hacerlo porque no hubo otra opción”.
“El pueblo venezolano, desde su idiosincrasia, no estaba emocionalmente preparado para esta calamidad”, afirma Carrillo sobre los lamentables hechos que definitivamente “nos ponen a prueba, seremos espectadores de la respuesta conductual, de las expectativas, incluso del duelo colectivo que vamos a afrontar las próximas semanas, así que todos (desde nuestra profesión u oficio), estamos llamados a observar lo que viene después, para poder ayudarnos”.
El psicólogo subraya la necesidad de prepararse como sociedad para atender, a mediano y largo plazo, posibles trastornos de pánico y secuelas psicológicas en quienes vivieron la emergencia en primera línea. La invitación, es a la solidaridad y a la vigilancia mutua, entendiendo que el cuidado de la salud mental es un proceso que requiere tiempo, empatía y acompañamiento constante y profesional, en muchos casos.
Recomendaciones para el día a día
Recuperar rutinas: La estabilidad comienza con algunos hábitos, en ese sentido, es esencial intentar retomar actividades cotidianas, aunque sea de forma progresiva; esto ayuda a la mente a procesar la realidad con mayor calma, sobre todo si hay pequeños en casa, a quienes definitivamente hay que atender y explicar la situación, ajustándonos a su nivel de comprensión.
Socializar y desconectar: El especialista invita a realizar actividades sencillas como caminar, visitar espacios abiertos como el parque Ruiz Pineda o nuestras plazas. Es fundamental sostener conversaciones amenas que permitan hablar eventualmente de temas distintos a la situación de emergencia. La red de apoyo: Socializar no es un acto de ocio, es una estrategia de supervivencia emocional. Afrontar la situación juntos fortalece la resiliencia colectiva.
Marilyn Luis



