La alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudita y Rusia, estudiará mañana domingo elevar su producción petrolera en agosto por quinto mes consecutivo. La decisión se debatirá en una teleconferencia ministerial en medio de las expectativas de normalización del mercado tras el desbloqueo parcial del estrecho de Ormuz, según informó la sede de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en Viena.
En el encuentro participarán los ministros del sector de Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán. Estos siete países forman parte de los 21 ‘petroEstados’ de la alianza que llevan más de un año en el proceso de devolver al mercado de forma gradual parte de los barriles que retiraron en 2023.
Sobre la mesa de negociaciones figura un moderado aumento de su bombeo conjunto de 188.000 barriles diarios (bd), similar al de los meses anteriores.
Aunque el grupo reanudó en abril sus incrementos mensuales tras una pausa de tres meses, los aumentos pactados hasta ahora solo han regido de facto sobre el papel. La drástica e involuntaria caída de la producción en Irak, Irán, Arabia Saudí y Kuwait debido al conflicto en Oriente Medio que rozaba una pérdida acumulada de 10 millones de barriles diarios (mbd) en abril, sumada a las bajas extracciones rusas por los ataques de Ucrania había anulado dichos incrementos.
Sin embargo, el panorama actual cambia las reglas del juego:
Alivio geopolítico: La firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán prolonga el alto el fuego en la guerra de Irán, haciendo que los precios del «oro negro» regresen a los niveles previos al conflicto.
Retorno efectivo de barriles: Por primera vez desde el inicio de la guerra a finales de febrero, se espera que los incrementos pactados este año comiencen a aplicarse de manera efectiva.
Los precios del crudo ya reflejan esta tendencia a la baja, presionados también por la reanudación parcial del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz (por donde transitaba cerca del 20% del petróleo mundial antes del conflicto):
El barril de Brent cerró la semana a 72,12 dólares (un 42% por debajo de su pico de 126 dólares del 30 de abril).
El petróleo referencial de la OPEP cayó a 69,33 dólares el pasado jueves (desde los 146,05 dólares del 19 de marzo).
A esta mayor producción de la OPEP+ se suma el crecimiento de los suministros de competidores como Estados Unidos, Brasil, Venezuela, Argentina, Guyana y Canadá, despertando temores a un exceso de oferta global.
»Existe preocupación entre los inversores ante la posibilidad de que el mercado petrolero pase de una escasez temporal a un exceso de oferta», destacó Linh Tran, analista de mercado de XS.com.
Tensiones internas y nuevas cuotas
La presión bajista podría acentuarse debido a factores internos clave de la región:
Emiratos Árabes Unidos abandonó la OPEP el pasado 1 de mayo, quedando libre de cuotas y con la firme decisión de producir al máximo de su capacidad (unos 5 mbd).
Irak, el segundo mayor productor del grupo, ha solicitado formalmente ampliar su cuota de producción para «abrir las espitas», según anunció su Ministerio de Petróleo.
Con información de agencias



