Este domingo 5 de julio, el papa León XIV expresó su profunda solidaridad y cercanía con el pueblo de Venezuela tras los devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que azotaron al país el pasado 24 de junio.
Durante el tradicional rezo del ángelus dominical, el sumo pontífice se asomó a la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano y dedicó unas palabras en español para asegurar que mantiene firmes sus oraciones por las miles de víctimas y damnificados en este crítico escenario.
«Recuerdo siempre en mis oraciones a las víctimas del terremoto y a todo el pueblo venezolano; que el Señor lo sostenga en este momento tan difícil», manifestó León XIV.
El mensaje papal se produjo tras saludar a un grupo de integrantes del coro de la Universidad de Métrica de Venezuela, quienes se encontraban presentes en la plaza de San Pedro.
Las palabras del pontífice coinciden con un balance humanitario cada vez más alarmante en la nación sudamericana. De acuerdo con los últimos reportes oficiales, el número de víctimas mortales debido a los sismos asciende a al menos 2.954 personas, mientras que la cifra de heridos ya se ubica en 16.592.
La magnitud de la tragedia se extiende más allá de las bajas confirmadas. El pasado viernes, Zoe Brennan, portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM), advirtió que las proyecciones indican que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas directamente por los terremotos, lo que anticipa una crisis de infraestructura y desplazamiento a gran escala en la región.
La comunidad internacional y diversas organizaciones religiosas continúan movilizándose para coordinar el envío de ayuda humanitaria y rescate a las zonas más golpeadas por la catástrofe.
Con información de agencias



