Un equipo de especialistas del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia ha arribado a Venezuela con el objetivo de brindar apoyo crítico en la identificación de las víctimas mortales tras los terremotos del pasado 24 de junio. Esta labor se ha convertido en una prioridad humanitaria ante la saturación de las morgues y el elevado número de cuerpos que aún permanecen sin identificar.
El embajador de Colombia en Venezuela, Milton Rengifo, explicó que la misión de los expertos es fortalecer los procesos técnicos mediante análisis genéticos y dactilares. Este esfuerzo conjunto permitirá establecer con precisión la identidad de los fallecidos y agilizar la entrega de los restos a sus familias, aliviando parte del dolor de cientos de hogares que recorren hospitales, morgues y centros de resguardo en busca de información.
La magnitud del desastre ha desbordado las capacidades locales. En ciudades como Caracas y La Guaira, la acumulación de cuerpos y el colapso de los servicios forenses han complicado severamente los trabajos de reconocimiento.
Detrás de las cifras se esconden historias de profunda angustia. Mayra Martín, familiar de una de las víctimas, denunció la falta de información centralizada durante su búsqueda: «Nos mandan de un lugar a otro y lo único que queremos es saber dónde está nuestro familiar», lamentó.
Una situación similar afronta Daniel Franco, ciudadano colombiano que viajó a Venezuela para localizar a su madre y a su tía tras el colapso del edificio donde residían. A pesar de recibir confirmación de que los cuerpos habían sido recuperados, Franco no logró ubicarlos en los centros de identificación, viéndose obligado a revisar registros fotográficos y recorrer instalaciones donde yacen decenas de cadáveres anónimos.
De acuerdo con el más reciente balance oficial, los sismos han dejado un saldo trágico de 3.342 personas fallecidas y 16.740 heridas, además de causar el derrumbe de cientos de edificaciones y severos daños estructurales en la región capital y el litoral central.
Ante la gravedad de la situación y el temor ciudadano, las autoridades venezolanas reiteraron el compromiso de documentar debidamente cada cuerpo antes de su sepultura, descartando de manera categórica la apertura de fosas comunes, una de las mayores preocupaciones expresadas por los familiares.
La llegada del contingente forense colombiano coincide con una transición en la gestión de la crisis. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), las labores de localización de supervivientes entran en su etapa final, lo que ha iniciado el retiro de gran parte de la ayuda internacional. De los 77 equipos de búsqueda y rescate desplegados inicialmente, solo permanecen activos 25, mientras que la Protección Civil venezolana asume el liderazgo total de las operaciones en el terreno.
Con el respaldo de los especialistas de Medicina Legal de Colombia, se espera acelerar los tiempos de respuesta y brindar un cierre digno a las familias que aún aguardan para despedir a sus seres queridos.
Con información de agencias



