En una decisión histórica que marca un punto de inflexión en el panorama deportivo internacional, el Comité Olímpico Internacional (COI) ha anunciado el levantamiento de la sanción que pesaba sobre el Comité Olímpico Ruso (ROC). Con esta medida, los deportistas rusos que logren clasificarse podrán participar bajo el nombre de Rusia en los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Este anuncio sigue la línea trazada el pasado mes de mayo, cuando el organismo recomendó a las Federaciones Internacionales abolir las restricciones que se mantenían vigentes desde 2022, una medida que también beneficia a Bielorrusia.
El COI ha dejado en manos de cada Federación Internacional y de los organizadores de eventos la decisión final sobre acoger competiciones en suelo ruso, invitar a representantes gubernamentales o permitir la exhibición de símbolos patrios (bandera, himno o colores), siempre que sus respectivas federaciones nacionales se encuentren en situación regular.
Sin embargo, el propio COI ha fijado una postura institucional estricta:
Sin eventos ni autoridades: El organismo no organizará ningún evento en Rusia ni invitará a autoridades del Gobierno ruso a sus actos.
Símbolos en vilo: La decisión final sobre el uso de la bandera y el himno ruso dentro de los propios Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 se anunciará más adelante.
Más allá del rendimiento: Selección y control antidopaje estricto
De acuerdo con la Carta Olímpica, el COI ha recordado al ROC que la selección de sus atletas no deberá basarse exclusivamente en el rendimiento deportivo. Los deportistas elegidos deberán demostrar su capacidad para actuar como modelos a seguir que respeten y promuevan una sociedad pacífica a través del deporte.
Asimismo, debido a los antecedentes de dopaje de Estado tras los Juegos de Sochi 2014, los atletas rusos estarán sujetos a una extrema vigilancia. Será obligatorio que formen parte de un programa antidopaje nacional supervisado directamente por la Agencia Internacional de Controles (ITA). La agencia rusa RUSADA sigue siendo considerada un organismo no autorizado por la institución que actualmente preside Kirsty Coventry.
El COI ha enfatizado que esta resolución no implica un cambio de postura respecto a la guerra, manteniendo intacta su condena a la invasión rusa de Ucrania. En un contexto de creciente inestabilidad global, el organismo reafirmó su compromiso con la paz y su total solidaridad con la comunidad olímpica ucraniana.
A través de su Fondo de Solidaridad que ha brindado apoyo económico, logístico y de infraestructura, el COI garantizó la presencia de atletas ucranianos en París 2024 y en Milán-Cortina 2026 (donde se mantuvo la neutralidad política al prohibir la participación del piloto de skeleton que pretendía homenajear a las víctimas), y aseguró que dicho respaldo continuará de cara al futuro.
»Fit for the Future»: Un giro contra la interferencia política
Esta medida forma parte de un proceso de reflexión institucional denominado «Fit for the Future», cuyo objetivo es salvaguardar el derecho fundamental de los atletas a competir libres de interferencias políticas o presiones gubernamentales.
Este principio de neutralidad deportiva fue respaldado inicialmente en la Junta Ejecutiva de septiembre de 2025 y en la Cumbre Olímpica de diciembre de ese mismo año. Finalmente, la Sesión del COI de junio de 2026 votó a favor de blindar y reforzar estos Principios Fundamentales del Olimpismo dentro de la Carta Olímpica, sentando las bases para esta nueva etapa del deporte mundial.
Con información de agencias



