Guardia Revolucionaria de Irán asegura que ataques de EE.UU. dificultan la reapertura del estrecho de Ormuz

La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este jueves que las recientes operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos han complicado de forma crítica el proceso de normalización del tráfico en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos y comerciales más importantes del mundo.

​A través de un comunicado oficial, el organismo militar sostuvo que la intervención de Washington «afecta seriamente» la reapertura gradual de la vía marítima, advirtiendo que estas acciones recibirán una respuesta firme por parte de Teherán. Según el cuerpo militar, las potencias extranjeras carecen de derecho para intervenir en la zona, insistiendo en que la República Islámica debe mantener la supervisión exclusiva del paso estratégico.

​El gobierno iraní señaló que las operaciones estadounidenses ponen en riesgo los intereses de las naciones que dependen de este corredor. De acuerdo con los datos presentados por la Guardia Revolucionaria:
​El tránsito marítimo actual apenas se ha recuperado en un 50 % respecto a los niveles previos al conflicto.
​La navegación en la zona continúa realizándose estrictamente por las rutas establecidas por Teherán y bajo la autorización explícita de sus fuerzas.

​Ante este bloqueo operativo, Omán, con el respaldo de Estados Unidos, habilitó una ruta alternativa para la navegación, mientras acusa a las fuerzas iraníes de haber atacado previamente a embarcaciones mercantes en el corredor principal.

Escalada militar y fin de la tregua
​La ofensiva estadounidense, que cumple dos días, busca imponer «costos significativos» a Teherán tras responsabilizarlo de violar el alto el fuego mediante ataques contra tres buques mercantes. Hasta el momento, los reportes oficiales indican que los bombardeos de EE.UU. han dejado un saldo de 14 personas fallecidas y 78 heridas.

​En represalia, la Guardia Revolucionaria confirmó el lanzamiento de ataques dirigidos contra bases militares estadounidenses en la región, específicamente en Kuwait y Baréin (incluyendo las instalaciones de Arifjan, Ali Al Salem, Juffair y Sheikh Isa).
​Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por finalizada la tregua y aseguró que la intervención busca debilitar la capacidad militar iraní y garantizar el libre comercio. En contraparte, el Gobierno de Irán calificó las acciones de Washington como una «violación clara» del acuerdo de alto el fuego permanente que ambos países habían suscrito el pasado 17 de junio.

Con información de agencias

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