La icónica cantante británica Bonnie Tyler, cuya voz rasgada definió una era de la música pop y rock global, falleció «inesperadamente» a los 75 años de edad. La triste noticia fue confirmada este jueves a través de un comunicado oficial publicado en su página web oficial.
Al momento de su deceso, Tyler se encontraba internada en el Hospital de Algarve, en Portugal, país en el que residía desde hacía varios años buscando un clima más benigno que el de su Gales natal. La artista permanecía recluida en dicho centro médico tras haberse sometido previamente a una operación intestinal de urgencia.
»Por ahora pedimos privacidad para afrontar esta tragedia», manifestó su entorno cercano en el breve y emotivo comunicado difundido a los medios y seguidores.
Con una carrera musical que se extendió por casi medio siglo, Bonnie Tyler dominó con maestría los géneros del pop y el rock. Su potente y ronca voz se convirtió en su sello personal definitivo, catapultándola a la fama mundial gracias a himnos intergeneracionales como «It’s a Heartache» y la legendaria balada «Total Eclipse of the Heart».
A lo largo de su prolífica trayectoria, la intérprete construyó un catálogo impecable que incluye 18 álbumes de estudio. Su impacto en la industria musical internacional le valió nominaciones a tres premios Grammy (entre 1984 y 1995) y a otros tres premios Brit (en 1977, 1984 y 1986).
Aunque las estatuillas le resultaron esquivas, su inconfundible estilo interpretativo y su fuerza sobre el escenario consolidan su posición histórica como una de las artistas más personales, respetadas y queridas de las últimas décadas. La música despide hoy a una de sus voces más desgarradoras y eternas.
Con información de agencias



