El Banco Central de Venezuela (BCV) ha dado un giro a su estrategia cambiaria al comenzar a combinar sus intervenciones tradicionales con la venta de divisas en efectivo. Asimismo, el ente emisor retomó el uso del tipo de cambio promedio de las mesas cambiarias como referencia para sus intervenciones, una medida que explica la reciente depreciación del tipo de cambio oficial.
Para este mes de julio, el BCV prevé inyectar más de USD 1.869 millones, consolidando uno de los montos de intervención más altos de los últimos años.
Esta aceleración en la estrategia se alinea con el comportamiento del primer semestre del año. Según datos del propio BCV, solo en junio se vendieron USD 2.163 millones en el mercado cambiario (un 36,73% más que en mayo), acumulando un total de USD 7.738 millones colocados durante los primeros seis meses; una cifra que representa un incremento del 72,11% en comparación con el mismo período de 2025.
El economista Alejandro Grisanti, director de la firma Ecoanalítica, señaló que estas medidas han tenido un impacto inmediato: la brecha cambiaria se ha reducido a niveles por debajo del 20%, alcanzando su punto más bajo desde 2024, año en que el país operó prácticamente bajo una unificación cambiaria.
Grisanti destacó que en los últimos días las mesas de cambio del sistema financiero han operado con mayor libertad. El BCV ha respetado los precios resultantes de estas transacciones sin anularlas, lo que el analista considera «la señal más clara de un avance hacia la normalización del mercado».
Para consolidar este avance, el director de Ecoanalítica planteó que el foco no debería ser elevar indefinidamente las intervenciones del BCV, sino avanzar en reformas estructurales:
Liberación de la oferta bancaria: Permitir que la banca venda libremente las divisas que recibe en todos los segmentos del mercado para profundizar la oferta de forma eficiente, estabilizar el tipo de cambio y frenar la inflación.
Incentivos al sistema financiero: Suspender temporalmente o eliminar el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) sobre las operaciones en dólares, lo que serviría de incentivo para que el efectivo permanezca dentro del circuito bancario nacional.
Con información de agencias



