La Oficina del Médico Forense del Distrito de Columbia determinó que el senador republicano Lindsey Graham, fallecido este fin de semana a los 71 años, murió a causa de una disección aórtica derivada de una enfermedad cardiovascular arteriosclerótica. Así lo reflejan los hallazgos preliminares divulgados este domingo por su oficina de prensa.
Una disección aórtica se produce cuando la capa interna de la aorta la arteria principal encargada de transportar sangre desde el corazón hacia el resto del cuerpo sufre un desgarro, lo que puede provocar la separación de sus capas. Se trata de una condición médica grave y crítica, comúnmente asociada a la hipertensión arterial y al endurecimiento progresivo de las arterias (arteriosclerosis).
Los médicos forenses precisaron que este diagnóstico corresponde estrictamente a un análisis preliminar. Por este motivo, el certificado de defunción oficial permanecerá pendiente hasta que se completen los estudios toxicológicos y microscópicos correspondientes. Una vez finalizados dichos análisis, el documento será actualizado para reflejar de manera definitiva la causa médica y clasificar formalmente la manera en que se produjo el deceso.
Circunstancias de su fallecimiento y repercusión política
El senador Graham falleció la noche del sábado en su domicilio de Capitol Hill, apenas unas horas después de haber regresado de un viaje oficial a Ucrania, según reportó The Washington Post.
Graham, quien representaba al estado de Carolina del Sur en la Cámara Alta desde 2003, era considerado uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump en temas de política exterior. De hecho, el propio mandatario confirmó haber hablado con él por teléfono esa misma tarde, comentando posteriormente de manera emotiva que esa llamada «pudo haber sido la última» que sostuvo con el legislador.
La repentina muerte de Lindsey Graham ha generado una profunda ola de reacciones tanto en Washington como en distintas capitales del mundo. El legislador desempeñaba un papel clave en el Congreso de los Estados Unidos como uno de los principales impulsores de las políticas de apoyo militar y financiero a Ucrania e Israel, además de ser reconocido por mantener una postura de mano dura frente a la República Islámica de Irán.
Con información de agencias



