La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) presentó un balance oficial sobre el impacto de la actual temporada de lluvias en el territorio nacional. Hasta la fecha, se reportan dos personas desaparecidas, 16.769 familias damnificadas, 24 municipios afectados y 298 viviendas con daños debido a eventos como crecientes súbitas, inundaciones, avenidas torrenciales y movimientos en masa.
Los departamentos de Arauca, Boyacá, Casanare y Norte de Santander registran las mayores afectaciones, por lo que han declarado formalmente la calamidad pública para desplegar sus capacidades operativas de asistencia humanitaria de emergencia.
Para mitigar la emergencia y garantizar la movilidad en el país, la UNGRD y las entidades del sector han articulado las siguientes acciones de respuesta inmediata:
Infraestructura: Intervención prioritaria en seis puentes estratégicos para mantener la conectividad sobre corredores viales nacionales.
Servicios básicos: Rehabilitación inmediata de servicios esenciales en las zonas afectadas.
Apoyo al campo: Activación de atención técnica especializada para el sector agropecuario.
«Después de escuchar a los gobernadores de los departamentos afectados, hoy tenemos un registro consolidado de los requerimientos al Gobierno Nacional. Los departamentos ya han declarado la calamidad pública y han desplegado sus capacidades operativas, que en algunos casos han sido superadas. Desde la UNGRD estamos consolidando estas necesidades para iniciar el desplazamiento de las ayudas y fortalecer la respuesta en los territorios», afirmó Javier Pava, director general de la UNGRD.
Las autoridades meteorológicas, en coordinación con los consejos departamentales y municipales de gestión del riesgo, mantendrán un seguimiento permanente a la evolución de la emergencia para determinar nuevas acciones de atención oportuna a las comunidades.
Paralelamente a la atención de la actual temporada de lluvias, Colombia se prepara para afrontar los desafíos climáticos del fenómeno de El Niño. El pasado 10 de julio, el gobierno del presidente Gustavo Petro presentó las prioridades estratégicas para hacer frente a los impactos de este evento meteorológico, cuyos efectos —acelerados por el cambio climático— se prevé que requieran un nivel de respuesta y preparación similar al de la actual emergencia por lluvias.
Con información de agencias



