Especialistas en geología del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología (MinCyT) y de la Universidad de Los Andes (ULA) iniciaron una rigurosa inspección técnica en el estado La Guaira. El objetivo de este despliegue es evaluar el impacto en la Falla de San Sebastián tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el pasado 24 de junio.
El profesor Francisco Bongiorno, integrante de la Comisión Geocientífica de Fundacite Mérida, explicó que el equipo multidisciplinario se encuentra recolectando datos clave de campo en un tramo de cinco kilómetros.
Meta de registro: Se proyecta acumular hasta 50 mediciones de grietas y deformaciones superficiales.
Modelado científico: Los datos obtenidos facilitarán la simulación y comprensión de cómo interactúan estas fracturas superficiales con la falla geológica principal.
El geocientífico enfatizó que la continuidad de los movimientos telúricos en la zona responde a un comportamiento normal de reajuste de la corteza terrestre.
»La ocurrencia de réplicas es un proceso previsto tras sismos de magnitudes tan elevadas (7.2 y 7.5), debido a la necesidad de estabilización del terreno. Estos movimientos mantendrán su frecuencia durante semanas, meses e incluso hasta el próximo año», señaló Bongiorno.
Alerta por comportamiento inusual del suelo y riesgo de licuefacción
Las observaciones preliminares de los expertos encendieron alarmas científicas debido a que el comportamiento de los suelos y los rellenos de la zona no respondió a los parámetros teóricos previstos para eventos de esta envergadura.
Ante este escenario, y dada la cercanía con la línea de la costa, los investigadores ejecutarán ensayos técnicos especializados en los próximos días para determinar el riesgo de licuefacción (pérdida de firmeza del suelo que hace que este se comporte como un líquido), garantizando así la generación de alertas tempranas para la protección de las comunidades costeras.
Con información de agencias



