Una profunda tragedia enluta a la comunidad venezolana tras confirmarse la muerte de las hermanas zulianas Daniela Quiroz Fuenmayor (23 años) y Dayana Quiroz Fuenmayor (17 años). Ambas se encontraban entre las víctimas fatales del brutal accidente de tránsito ocurrido la madrugada del pasado lunes en la intersección de las calles Santa Rosa con Franklin, en el centro de Santiago de Chile.
El siniestro se produjo luego de que la camioneta SUV en la que viajaban las jóvenes impactara a alta velocidad contra un autobús del sistema Red, desencadenando un incendio que consumió los vehículos y locales comerciales aledaños. Según informes policiales preliminares, el conductor del automóvil particular intentaba escapar de una fiscalización de Carabineros tras ser detectado consumiendo alcohol en la vía pública en el sector de Víctor Manuel.
«Ellas no eran delincuentes»: El clamor de un padre devastado
Desde Maracaibo, Venezuela, el padre de las jóvenes, Vicente Quiroz, TSU en Seguridad Industrial, expresó su profundo dolor y rechazó tajantemente la ola de señalamientos y ataques que han surgido en las redes sociales en contra de sus hijas.
»Ellas no eran delincuentes. Daniela estaba recién graduada como técnico en Enfermería y Dayana cursaba el 4to medio. Eran buenas hijas. Quienes las conocían saben que eran respetuosas», manifestó Quiroz con la voz quebrada.
Daniela se había titulado recientemente como Técnico Superior en Enfermería, mientras que la adolescente Dayana cursaba el último año de bachillerato (4to Medio) en el Colegio Tomás Moro, ubicado en la comuna de San Miguel, dentro de la Región Metropolitana de Santiago.
Un drama familiar marcado por la distancia y la falta de recursos
La tragedia de la familia Quiroz Fuenmayor se ve agravada por una dura realidad económica y migratoria. Vicente Quiroz había viajado a Estados Unidos en diciembre de 2024 con el propósito de trabajar y ofrecerles un mejor porvenir a sus hijas, ante el complejo panorama económico que ya se vivía en Chile. Sin embargo, tras ser deportado por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) a Venezuela, actualmente se encuentra en su país natal sin los medios financieros para costear un pasaje de regreso a Santiago de Chile para darles el último adiós.
El padre relata, consternado, que aún intenta descifrar cómo sus hijas terminaron a bordo de ese vehículo. La última información que recibió detalla que Daniela, la hermana mayor, se encontraba compartiendo en una reunión con unas amigas y decidió pasar a buscar a Dayana para invitarla a cenar, antes de que ocurriera el fatal desenlace.
En Santiago, la madre de las jóvenes, quien residía con ellas, se encuentra completamente devastada. La familia no dispone de los recursos necesarios para cubrir los elevados costos de los servicios funerarios y de sepultura.
Allegados y miembros de la comunidad venezolana en Chile hacen un llamado urgente a la solidaridad para apoyar económicamente a la familia en este difícil momento, y exhortan a las autoridades consulares a brindar la asistencia humanitaria correspondiente para facilitar los trámites pertinentes.
Con información de agencias



