Estados Unidos e Irán mantienen contactos diplomáticos orientados a reactivar un alto el fuego provisional, al tiempo que avanzan en las negociaciones para regular el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico fundamental para el comercio mundial de petróleo.
Desde la Casa Blanca, el director de comunicaciones, Steven Cheung, reiteró que la prioridad del presidente Donald Trump sigue siendo una vía diplomática, aunque advirtió que el gobierno estadounidense mantiene «todas las opciones sobre la mesa» si Teherán persiste en actividades hostiles contra sus aliados o en la zona marítima.
Cheung señaló que las sanciones impuestas por Washington y los recientes ataques contra objetivos militares iraníes deberían motivar al régimen a buscar una salida negociada.
Por su parte, el presidente Trump confirmó la existencia de estas conversaciones intergubernamentales, aunque estimó que la parte iraní aún no se encuentra lista para suscribir un acuerdo definitivo.
Según fuentes regionales citadas por Associated Press, la propuesta en discusión busca establecer un cese al fuego temporal mediante un compromiso que flexibilice el tráfico comercial. Bajo este esquema, Irán supervisaría el paso de embarcaciones a través del estrecho con menores restricciones, como medida para desescalar la tensión en la región.
Persiste la alerta militar en el golfo
A pesar de los avances diplomáticos, la situación sobre el terreno se mantiene tensa. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que el bloqueo naval a los puertos iraníes sigue activo y que sus fuerzas permanecen en estado de máxima alerta. En los últimos días, las unidades estadounidenses interceptaron y desviaron 12 buques comerciales, además de neutralizar dos embarcaciones por violar las restricciones establecidas.
En el ámbito regional, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, destacó que las gestiones facilitadas por Omán han permitido acordar principios comunes para garantizar el tránsito seguro en el estrecho, respetando la soberanía de los Estados ribereños. Sin embargo, aclaró que la situación operativa del transporte marítimo no ha experimentado cambios por el momento y que el bloqueo de facto continúa vigente.
Las negociaciones entre ambas naciones continúan desarrollándose de manera indirecta a través de mediadores regionales.
Con información de agencias



