Asciende a 28 muertos tras terremoto de magnitud 7.1 en Japón

Los equipos de rescate de Japón mantienen una intensa búsqueda a contrarreloj para localizar a personas atrapadas bajo los escombros tras el devastador sísmico de magnitud 7.1 que sacudió el sudoeste del país el pasado martes.

​En la última actualización del balance de víctimas, el portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, confirmó este jueves que la cifra de fallecidos ha aumentado a 28, mientras que los heridos superan los 200. Las operaciones de remoción de escombros se concentran en dar con el paradero de varias personas reportadas como desaparecidas.

​Entre las localidades más golpeadas se encuentra Kashima, donde parte de un centro comercial de la cadena Aeon colapsó tras registrarse una aparente fuga de gas. Asimismo, en Yatsushiro, el derrumbe de una chimenea en las instalaciones de la fábrica Nippon Paper Industries dejó víctimas mortales.

​Las labores de rescate y la supervivencia de los afectados se ven severamente amenazadas por una ola de calor extremo que registra temperaturas de hasta 35 °C y elevados niveles de humedad. La crisis alimentaria y sanitaria se agrava debido a los interrupciones en los servicios básicos:
​Sin agua potable: Alrededor de 74.800 hogares carecen de suministro.
​Sin energía eléctrica: Cerca de 22.900 viviendas continúan sin luz.

​Ante el inminente riesgo de golpes de calor, el Ministerio de Medio Ambiente ha emitido un aviso urgente instando a los rescatistas y a la población a mantener una hidratación constante.

​Para hacer frente a la contingencia, la División de Gestión de Crisis y Prevención de Desastres de Kumamoto ha habilitado 415 refugios temporales, brindando cobijo a más de 10.500 personas evacuadas. Para combatir las altas temperaturas dentro de estos centros, las Fuerzas de Autodefensa han desplegado al menos 300 unidades de aire acondicionado.

​Las autoridades locales mantienen la alerta máxima ante la posibilidad de que se produzcan nuevas réplicas de gran intensidad durante los próximos días, recordando la constante vulnerabilidad sísmica del archipiélago por su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico.

Con información de agencias

spot_img