El dirigente político Jesús «Chuo» Torrealba afirmó que la intervención directa de Estados Unidos como «gestor» y no como mero «mediador» constituye el elemento diferenciador y la principal fortaleza del nuevo proceso de diálogo que arranca este sábado 1° de agosto entre el Gobierno venezolano y sectores de la Asamblea Nacional de 2015.
Durante sus declaraciones, Torrealba contrapuso este evento con iniciativas pasadas, destacando la firmeza de la mediación norteamericana para dinamizar los acuerdos.
«La diferencia entre este proceso y los anteriores es que no hay un réferi ni un mediador, sino un gestor fundamental que es Estados Unidos. Esa es su gran fortaleza: evita que las partes pierdan el tiempo en engaños o pantomimas sin llegar a acuerdos, ya que el gestor establece de entrada la agenda», señaló Torrealba.
A pesar del dinamismo que aporta la figura estadounidense, el dirigente advirtió sobre las fragilidades inherentes a esta estructura y el riesgo de depositar expectativas desmedidas en la intervención externa:
Mesa de negociación «atípica»: Catalogó la estructura actual como una mesa de «una sola pata», lo que representa su principal debilidad estructural.
Alertas sobre la reconstrucción: Citando al ingeniero venezolano José María de Viana, advirtió contra la ingenuidad de asumir que la presencia de EE. UU. garantiza transparencia o eficiencia en la gestión de recursos.
Precedentes internacionales: Recordó que intervenciones previas en países como Irak, Libia o Afganistán mostraron un manejo «notablemente torpe» por parte de la administración estadounidense.
Finalmente, Chuo Torrealba enfatizó que el verdadero reto de Venezuela radica en que la reconstrucción institucional y social sea asumida de forma soberana por el liderazgo local.
Con información de agencias




