A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, Rosales señaló que las conversaciones coordinadas por la exdiputada Dinorah Figuera y previstas para iniciar este 1 de agosto deben desarrollarse bajo criterios «serios, coherentes y transparentes».
El dirigente opositor enfatizó que es la primera vez en más de dos décadas en que «convergen la voluntad soberana del pueblo venezolano y una ruta diplomática consistente». Según explicó, esta coyuntura abre un camino real para impulsar la reinstitucionalización del país, así como su recuperación económica y social.
«El proceso requiere la participación responsable de todos los actores comprometidos con una transición pacífica y constitucional, basada en el respeto a la voluntad popular y el fortalecimiento institucional», subrayó Rosales.
Claves del proceso y agenda de trabajo
El arranque de esta agenda coincide con los esfuerzos de reconstrucción tras los terremotos del pasado 24 de junio y con el anuncio de Figuera sobre la conformación de una mesa técnica y política paritaria.
Entre las prioridades planteadas por la representación opositora destacan:
Fortalecimiento del sistema democrático y de las instituciones del país.
Restitución de garantías políticas para todos los sectores.
Mecanismos para la recuperación nacional económica y social.
La iniciativa ha comenzado a generar reacciones favorables en la comunidad internacional:
Reino Unido: Autoridades británicas señalaron que esta mesa de diálogo representa una oportunidad clave para avanzar hacia una mayor estabilidad en la región.
Estados Unidos: Legisladores estadounidenses expresaron su apoyo, aunque advirtieron que el avance del proceso dependerá de que las partes negocien de buena fe y establezcan mecanismos verificables que conduzcan a elecciones libres y justas.
Con información de agencias




