La organización no gubernamental Provea alertó sobre el presunto secuestro del capitán indígena Julio Rodríguez, ocurrido el pasado 2 de agosto en una comunidad Jivi del estado Bolívar.
De acuerdo con la denuncia, el líder habría sido llevado por la fuerza de su vivienda por hombres armados que serían integrantes de una disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Según información suministrada por autoridades indígenas Mapoyo, Rodríguez permanece desaparecido desde hace siete días. El hecho habría ocurrido cerca de las 8:00 de la noche en la comunidad Jivi Ekunay, ubicada en Los Pijiguaos.
Ante la desaparición, representantes indígenas exigieron una prueba de vida y solicitaron que se garantice el regreso con vida del capitán.
Dos días después de la desaparición, un grupo integrado por líderes y jóvenes indígenas se movilizó para intentar localizar a Rodríguez. Sin embargo, la comisión habría sido atacada en el sector Vincler.
Provea señaló que durante el hecho fueron utilizados drones que lanzaron artefactos explosivos.
Como consecuencia del ataque, Alirio Rodríguez, un adulto mayor indígena, sufrió heridas de gravedad y tuvo que ser trasladado de emergencia al Hospital de Los Pijiguaos.
Los habitantes de la zona calificaron el ataque como un “acto de guerra” y expresaron preocupación por la presencia de grupos armados en el territorio indígena.
La organización indicó que la situación fue comunicada a la ministra para los Pueblos Indígenas, Clara Vidal. No obstante, hasta la mañana de este lunes 10 de agosto no se había informado públicamente sobre acciones oficiales relacionadas con la desaparición del capitán.
Frente a la falta de información, autoridades indígenas solicitaron la intervención de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez; del fiscal general, Larry Devoe; de la gobernadora de Bolívar, Yulisbeth García; del alcalde Julio Cedeño y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para activar un operativo que permita localizar y rescatar al líder.
Provea también advirtió sobre la situación que atraviesa el territorio ancestral Mapoyo, donde conviven comunidades Mapoyo, Jivi, Huottüja y Baniva. La organización recordó que esta zona se encuentra legalmente demarcada y que la tradición oral del pueblo Mapoyo fue reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2014.
La ONG sostuvo que actualmente el territorio enfrenta presión por actividades de minería ilegal, principalmente relacionadas con la extracción de coltán, estaño, oro y tierras raras. Según la denuncia, estas operaciones estarían bajo control de grupos armados irregulares.
Provea afirmó además que parte de los minerales obtenidos mediante estas actividades serían trasladados por rutas clandestinas hacia mercados internacionales.
Con información Medios Nacionales




