Científicos hicieron historia al descubrir lo que podría ser una «estrella agujero negro», un tipo de objeto astronómico hasta ahora desconocido que podría ayudar a resolver el misterio de unos extraños puntos rojos localizados en el universo primitivo.
La estructura fue descrita en un estudio publicado en la revista Nature y fue detectada gracias al telescopio espacial James Webb (JWST). Su edad edad estimada de 660 millones de años después del Big Bang.
Según el reporte, aunque el objeto parece una estrella del tamaño de nuestro sistema solar, se trata probablemente de un agujero negro central envuelto en una densa nube de gas.
La estrella agujero negro produce 100.000 millones de veces más energía que cualquier estrella, lo que constituye una descomunal ráfaga de potencia más cercana a la que genera un agujero negro.
Desde 2022 el JWST ha observado en el universo primitivo diversos objetos cósmicos muy brillantes, que han sido denominados los «pequeños puntos rojos» que desconciertan a la comunidad científica.
«La naturaleza exacta de estos objetos ha sido uno de los temas más debatidos de la era del JWST», declaró Rohan Naidu, investigador de la Universidad de Hawái, en un comunicado del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Además, los investigadores tratan de resolver el enigma de por qué el universo primitivo está lleno de galaxias gigantescas y brillantes.
De acuerdo con modelos teóricos, el cosmos era demasiado joven para que estructuras tan masivas tuvieran tiempo de formarse.
Mientras analizaban las imágenes para entenderlo, los científicos se encontraron con un pequeño punto rojo:
«Cuando vemos algo muy rojo en el universo, solemos asumir que está rodeado de polvo, como hollín o ceniza», dijo al respecto Robert Simcoe, coautor e investigador del MIT.
«Del mismo modo que el humo de los incendios forestales de Canadá hizo recientemente que el cielo de Boston se viera de un rojo brillante, los objetos astronómicos también pueden parecer más rojos que su color intrínseco cuando se observan a través de un velo de polvo», explicó.
Sin embargo, al examinar los datos, el equipo descubrió que en ciertas longitudes de onda la luz del objeto simplemente desaparece, lo que sugiere que no es el polvo lo que hace que el objeto se vea rojo, sino el gas de hidrógeno.
Si bien eso explica el color, seguía sin entenderse cómo el objeto podía emitir tal cantidad de energía.
«Esto no se puede alimentar mediante fusión nuclear, que es la fuente de energía que se encuentra en el corazón de todas las estrellas», aclaró Naidu.
En consecuencia, los autores determinaron que lo más probable es que el objeto estuviera alimentado por un agujero negro central rodeado por un capullo de gas que hace que se parezca a una estrella.
«Lo que hace especial a MoM-BH*-1 es que la estrella agujero negro eclipsa por completo a su galaxia anfitriona, hasta el punto de que lo que estamos viendo es pura luz de estrella agujero negro», expuso Naidu.
El equipo bautizó al objeto en cuestión como «MoM-BH*-1», donde las siglas BH y el asterisco se refieren a referencia a ‘black hole star’, y el número uno le fue dado porque que suponen que hay más «estrellas agujero negro» en el cosmos.
«Cada pequeño punto rojo es compatible con ser una estrella agujero negro», concluyó el experto.
Con información Agencias




