Portugal acude este domingo 8 de febrero a las urnas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales bajo un clima de máxima tensión política y emergencia climática.
El candidato socialista António José Seguro parte como el claro favorito para alzarse con la Jefatura del Estado, enfrentándose al líder de Chega, el ultraderechista André Ventura, en un escenario donde el tradicional «cordón sanitario» de las fuerzas democráticas parece haberse consolidado.
Un respaldo transversal frente al populismo
Tras su victoria en la primera vuelta, Seguro ha logrado proyectar una imagen de independencia y estabilidad que ha trascendido las siglas del Partido Socialista (PS). Los últimos sondeos le otorgan un contundente 67% de los votos, frente al 32% que obtendría Ventura.
Este apoyo no solo proviene de la izquierda; importantes figuras de la derecha tradicional lusa han cerrado filas en torno a Seguro para frenar el avance de la ultraderecha. Para el candidato de 64 años, este triunfo representaría una doble reivindicación:
A nivel personal: Un retorno triunfal tras su salida de la primera línea política en 2014.
A nivel de partido: Un balón de oxígeno para el Partido Socialista tras los resultados de las parlamentarias de 2024.
Sanidad y estabilidad frente a la confrontación
La campaña de Seguro se ha centrado en la defensa de las instituciones y la sanidad pública, actualmente en crisis debido a un brote de gripe que ha colapsado un sistema ya debilitado por problemas estructurales y falta de personal.
Por el contrario, André Ventura ha mantenido un discurso de confrontación, atacando a las minorías, la inmigración y el sistema bipartidista. Ventura, que busca utilizar estos resultados como trampolín para convertirse en primer ministro, ha calificado de «conspiración» el apoyo de la derecha tradicional a Seguro.
El impacto de la tragedia: La borrasca ‘Leonardo’
La jornada electoral estará inevitablemente marcada por la devastación causada por el temporal de lluvias en el sur del país. La borrasca ‘Leonardo’, que llegó tras los estragos de ‘Kristin’, ha dejado un balance trágico:
8 fallecidos y miles de heridos.
100.000 personas sin suministro eléctrico.
Pérdidas estimadas en más de 4.000 millones de euros.
Debido a las inundaciones, la votación ha sido pospuesta en la localidad de Alcácer do Sal. El presidente Marcelo Rebelo de Sousa ha confirmado que otros de los 68 municipios bajo estado de emergencia podrían seguir el mismo camino, siguiendo lo estipulado por la ley electoral, pese a las exigencias de Chega de aplazar la votación en todo el territorio nacional.
Con información de agencias



