Por: Francisco Delascio Chitty
Grata sorpresa causó en el equipo de la Dirección de Patrimonio Histórico y Cultural cuando, efectuando una limpieza de las áreas verdes del Museo Hacienda San Isidro aquí en Ciudad Bolívar, se toparon con una Güaragüara; conocida también como corroncho, chupa piedra, pez vela del Orinoco y “wasy” en guarao.
Ella pertenece a la familia Loricariidae, del latín “lorica”, que significa armadura de cuero, ya que las especies de este grupo poseen el cuerpo cubierto por placas óseas. Su nombre es Pterygoplichtys multiradiatus; el primer epíteto deriva del griego “ptery” ala, aleta, “hoplon”, arma, e “ichtys” pez, traduciéndose como pez con aleta de arma; y multiradiatus, voz latina que significa muchos radios, en alusión a la presencia de ellos (12-14) en su aleta dorsal.
Es un pez dulceacuícola propio de la cuenca del Orinoco y Amazonas; habita en ríos, lagunas, charcos, zanjas, canales de agua, con fondo lodozo y maleza. Alcanza 70 cm de longitud y 3 kg de peso, con coloraciones que varían de amarillo-marrón, gris y negro. Cuerpo con placas óseas o escudos yuxtapuestos aquillados; su parte ventral es plana, facilitándole adaptarse a diferentes sustratos; la boca tiene forma de ventosa discal suctoria, chupadora, con papilas y dientes bilovados, que le permiten raspar y remover.

Es una especie tranquila de costumbres crepusculares a nocturnas, aunque pueden ser territoriales y agresivas; se alimenta de algas, fanerógamas acuáticas, detritus del fondo, microorganismos, larvas, huevos de peces, peces pequeños y alevines. Los machos, con sus aletas pectorales provistas de espinas dentadas afiladas, las emplean en la locomoción, como elemento defensivo y para excavar nidos o túneles de 1.50 m de longitud, en los terraplenes o bancos de las corrientes fluviales donde la hembra deposita de 500-3000 huevos anaranjados, los cuales son cuidados por el macho hasta que eclosionan.
Una peculiar característica de ella es que puede sobrevivir en aguas hipóxicas (con poco oxígeno); pues tragan aire atmosférico y extraen oxígeno a través de su estómago hipervascularizado (muchos vasos sanguíneos), que funciona como órgano pulmonar respiratorio; así mismo, puede permanecer fuera de su medio hasta 30 horas. Por estas y otras peculiaridades son consideradas especies invasoras exitosas, donde algunos acuaristas contribuyen en el proceso invasivo al liberarlas de sus peceras. Su carne es comestible, rica en ácidos grasos, entre ellos omega-3 y omega-6.



