En una sesión de carácter histórico para la estabilidad institucional del país, la Asamblea Nacional (AN) aprobó formalmente este jueves el proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, un instrumento jurídico diseñado para sentar las bases de una nueva etapa de distensión y reconciliación.
El texto legal, que fue sometido a un riguroso proceso de revisión técnica y política, recibió el respaldo de la plenaria tras intensos debates. La normativa tiene como pilares fundamentales:
La revisión exhaustiva de casos de ciudadanos privados de libertad.
El sobreseimiento de causas penales para diversos sectores involucrados en el conflicto político de los últimos años.
La estabilización del clima institucional, priorizando el diálogo como vía para resolver las tensiones nacionales.
Rumbo a Miraflores para su promulgación
Tras la sanción de la ley, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, anunció la creación inmediata de una comisión especial de diputados. Esta delegación tendrá la responsabilidad de gestionar el proceso administrativo y político necesario para la implementación de la norma.
De acuerdo con el protocolo legislativo, la comisión se trasladará al Palacio de Miraflores para hacer entrega formal del texto al Poder Ejecutivo. Este paso se considera el eslabón final y crucial para que la ley reciba la firma presidencial y entre en vigencia de manera inmediata.
Primeras medidas tras la vigencia
La expectativa nacional se centra ahora en el Ejecutivo. Se prevé que, una vez recibido el documento, se realicen anuncios complementarios detallando las primeras excarcelaciones que se ejecutarán bajo el amparo de este nuevo marco legal.
»Este instrumento representa la validación de los acuerdos alcanzados en el seno del Legislativo y un compromiso real con la paz social», señalaron fuentes parlamentarias durante el cierre de la sesión.
Con información de agencias



