Apenas tres horas después de que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos anulara parcialmente su estrategia arancelaria basada en la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA), el presidente Donald Trump ha anunciado una contraofensiva comercial. El mandatario impondrá un arancel global del 10% que entrará en vigor en un plazo de tres días.
Un nuevo marco legal ante el revés judicial
Tras el fallo judicial que establece que el Ejecutivo no puede imponer gravámenes bajo la IEEPA sin aprobación del Congreso —al considerarlos un impuesto—, Trump ha optado por diversificar sus herramientas legales. El pilar de esta nueva orden será la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, la cual otorga al presidente la facultad de imponer aranceles de hasta el 15% por periodos de 150 días.
“Firmaré una orden para imponer un arancel global del 10% en virtud de la Sección 122, además de los aranceles normales que ya se están cobrando”, declaró el presidente. “También estamos iniciando varias investigaciones bajo la Sección 301 para proteger a nuestro país de las prácticas comerciales desleales”.
Las «alternativas poderosas» del Ejecutivo
El presidente aseguró que, aunque el fallo del Supremo obliga a un proceso «un poco más largo» al descartar la vía rápida de la IEEPA, cuenta con facultades legales suficientes para proteger la economía nacional. Para ello, apelará a un triunvirato legislativo:
Ley de Comercio de 1974 (Sección 122): Para ajustes rápidos por balanza de pagos.
Ley de Expansión Comercial de 1962: Norma de la era Kennedy que permite modificar aranceles por razones de seguridad nacional.
Ley Arancelaria Hawley-Smoot de 1930: Un marco histórico diseñado para proteger la industria y agricultura nacional.
Reacción al fallo del Tribunal Supremo
Visiblemente contrariado, Trump minimizó el impacto de la decisión judicial, argumentando que la Corte no anuló la política, sino solo un mecanismo específico. «La Corte Suprema no anuló los aranceles. Simplemente anuló un uso particular de los aranceles de la IEEPA», afirmó, calificando de «ridículo» que la ley le permita imponer un embargo total pero no cobrar tasas.
Con este anuncio, la administración Trump reafirma su compromiso con el proteccionismo económico, enviando un mensaje claro a los mercados internacionales: la política de aranceles sigue adelante, adaptándose al nuevo escenario jurídico.
Con información de agencias



