En un duelo donde el pitcheo dictó la sentencia final, la selección nacional de softbol de Venezuela conquistó la medalla de bronce en el Campeonato Panamericano celebrado en Montería, Colombia, al derrotar por la mínima diferencia (1-0) al combinado de Canadá.
El encuentro fue un auténtico «duelo de estrategias» donde el bateo brilló por su ausencia ante el dominio de los lanzadores. Sin embargo, la figura de Luis Colombo emergió como el pilar fundamental del triunfo criollo. Colombo firmó una actuación magistral de siete entradas en blanco, permitiendo controlar a la ofensiva norteamericana y propinando nueve ponches que silenciaron los maderos canadienses durante todo el trayecto.
Oportunismo ofensivo
La única raya del encuentro llegó gracias a la capacidad de respuesta en el momento apremiante. Erwin Díaz se vistió de héroe al conectar un sencillo impulsor que permitió a Venezuela tomar una ventaja que resultaría definitiva. Con este resultado, el equipo nacional cierra su participación con un sólido récord de 6-2 en la superronda, igualando en la cima de la tabla a potencias como México y Argentina.
Consistencia en el podio
Este triunfo no solo representa un metal más para la vitrina nacional, sino que ratifica la vigencia del softbol venezolano en la élite continental. Es el segundo podio consecutivo para el país en citas panamericanas, tras la medalla de plata obtenida en Sincelejo, Colombia, en 2024.
Con esta victoria, Venezuela reafirma su estatus como una de las tres mejores selecciones de América, demostrando que el relevo generacional y la calidad desde el montículo siguen siendo el sello distintivo del «Team Béisbol Venezuela».
Con información de agencias



