Ante la escalada de hostilidades militares en Oriente Medio, el Papa León XIV ha expresado su profunda preocupación y ha hecho un llamamiento urgente a la comunidad internacional para frenar lo que calificó como una «espiral de violencia» que amenaza con convertirse en un «abismo irreparable».
A través de los canales oficiales de Vatican News, el Sumo Pontífice reaccionó a los recientes ataques en la región, subrayando que el uso de la fuerza no es el camino hacia una solución duradera. «La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo mediante un diálogo razonable, auténtico y responsable», afirmó el Santo Padre.
Un llamado a la responsabilidad moral
El Papa advirtió sobre la inminencia de una tragedia de proporciones históricas si las partes implicadas no ejercen la contención. En un mensaje cargado de urgencia, sostuvo:
«Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, dirijo a las partes implicadas un sentido llamamiento para que asuman la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable».
Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de que los mecanismos internacionales de negociación recuperen su vigencia: «Que la diplomacia recupere su papel y se promueva el bien de los pueblos que anhelan una coexistencia pacífica fundada en la justicia».
Contexto de la crisis
Estas declaraciones se producen en un momento de máxima tensión global. Tras el anuncio del Ministerio de Defensa israelí sobre un ataque «preventivo» contra la República Islámica de Irán, y la posterior confirmación del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la participación de las fuerzas de Washington en la ofensiva, el panorama regional ha dado un giro crítico.
El Sumo Pontífice concluyó su mensaje con una petición a la comunidad global: «Y sigamos orando por la paz».
Con información de agencias



