Las hojas del olivo, árbol emblemático de la región mediterránea, conocido científicamente como Olea europaea, han sido valoradas tradicionalmente por sus múltiples propiedades. Más allá del fruto y el aceite, sus hojas concentran compuestos bioactivos que pueden aportar beneficios al organismo, especialmente cuando se consumen en infusión o en forma de suplemento.
Entre sus principales componentes destacan antioxidantes como la oleuropeína, el hidroxitirosol, el tirosol y el ácido cafeico, además de sustancias como el ácido palmítico, araquidina, estearina, colesterina, cicloartenol, ácido benzoico y manitol.
Estos compuestos se asocian con efectos protectores frente al daño oxidativo y con diversas acciones favorables para la salud.
Principales beneficios
• Favorece la digestión
• Contribuye al control del peso
• Ayuda a regular la presión arterial
• Apoyo en gripe y resfriado
• Protección celular
• Beneficios para la piel y la salud bucal
• Acción antiinflamatoria
• Control de la glucosa
Las hojas pueden prepararse en forma de té o adquirirse como suplemento en farmacias y tiendas naturistas.
No obstante, aunque se trata de un recurso natural, es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo como tratamiento complementario, especialmente en personas con enfermedades crónicas o que tomen medicamentos.
Con información Agencias. –



