En lo que ya se considera el inicio de una nueva era dorada de la exploración espacial, la misión Artemis II ha superado con éxito sus primeras 24 horas de vuelo tras un lanzamiento histórico el pasado miércoles 1 de abril.
La nave Orion, impulsada por la potencia del cohete SLS (Space Launch System), transporta a los primeros cuatro seres humanos que viajarán a las proximidades de la Luna en más de medio siglo.
La tripulación, compuesta por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas de misión Christina Koch y Jeremy Hansen, se encuentra actualmente completando órbitas altas alrededor de la Tierra (maniobra conocida como Perigee Raise). Este paso crítico permite al Centro de Control en Houston verificar la integridad de los sistemas de soporte vital antes de que la nave ejecute la inyección translunar, el impulso definitivo que los lanzará a un viaje de 400,000 kilómetros hacia nuestro satélite natural.
»Estamos verificando cada tornillo y cada litro de oxígeno antes de dejar atrás la órbita terrestre. El equipo está listo para el gran salto», reportó el comandante Wiseman desde la cápsula.
A pesar del éxito del lanzamiento, la misión ya ha presentado sus primeros retos logísticos, poniendo a prueba la resiliencia de la tripulación:
Contingencia en el sistema de residuos: La astronauta Christina Koch informó de un fallo menor en el inodoro de la cápsula. Mientras los ingenieros en tierra analizan una solución técnica, la tripulación ha pasado a utilizar con éxito los protocolos de contingencia manual.
Pruebas de pilotaje: Victor Glover y Reid Wiseman demostraron la maniobrabilidad de la Orion realizando un acercamiento manual a la etapa superior del cohete ya separada, asegurando que la nave responda con precisión ante cualquier eventualidad del sistema automático.
Se espera que en el sexto día de vuelo, Artemis II marque un nuevo hito en la historia de la navegación espacial: la nave se alejará más de 7,000 km más allá de la cara oculta de la Luna. Esto los convertirá en los seres humanos que más lejos han viajado de la Tierra, superando el récord de distancia establecido por la legendaria misión Apollo 13 en 1970.
Con información de agencias



