El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves una importante transición en el liderazgo del Departamento de Justicia (DOJ). La actual fiscal general, Pam Bondi, dejará su cargo tras un año de gestión para incorporarse al sector privado, siendo relevada de forma interina por el actual fiscal general adjunto, Todd Blanche.
A través de un comunicado oficial, el mandatario expresó su profundo agradecimiento hacia Bondi, a quien describió como una «gran patriota estadounidense» y una aliada leal durante su tiempo en la administración.
Trump subrayó el impacto positivo de su gestión en la seguridad nacional, destacando una reducción histórica en los índices delictivos bajo su supervisión.
«Pam hizo un trabajo tremendo supervisando una represión masiva del crimen en todo nuestro país, con los asesinatos cayendo a su nivel más bajo desde 1900», afirmó el presidente.
La salida de Bondi se produce tras doce meses de intensa actividad institucional. Según el comunicado, la funcionaria realizará una transición hacia una posición en el sector privado, cuyos detalles serán revelados en las próximas semanas. El presidente enfatizó que su labor fue fundamental para sentar las bases de la estrategia de seguridad actual.
Para garantizar la continuidad de las operaciones del Departamento de Justicia, Todd Blanche asumirá la titularidad de forma interina. Blanche, quien ya formaba parte de la cúpula de justicia como fiscal general adjunto, cuenta con el respaldo total de la Casa Blanca.
El presidente Trump calificó a Blanche como una «mente legal muy talentosa y respetada», asegurando que el nuevo liderazgo mantendrá el enfoque de firmeza y cumplimiento de la ley que caracteriza a su gobierno.
Con este movimiento, la administración reafirma su compromiso con la política de «Ley y Orden», buscando consolidar los avances logrados en materia de justicia penal durante el último año.
Con información de agencias



