La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha lanzado una advertencia urgente a todos los países de la región ante el creciente uso inadecuado de los agonistas del receptor de GLP-1 (como la semaglutida y liraglutida). Lo que originalmente fue diseñado como un tratamiento vital para la diabetes tipo 2 y la obesidad clínica, se ha transformado en una tendencia estética sin supervisión médica que pone en riesgo miles de vidas.
La OPS enfatiza que estos fármacos no son herramientas cosméticas para «perder unos kilos», sino medicamentos que intervienen profundamente en el metabolismo y el sistema endocrino. El uso sin acompañamiento profesional está provocando un aumento en cuadros clínicos de:
Efectos secundarios severos: Náuseas crónicas, vómitos y diarreas intensas.
Complicaciones graves: Casos reportados de pancreatitis aguda, patologías de la vesícula biliar y obstrucciones intestinales que pueden requerir intervención quirúrgica.
La alta demanda, impulsada en gran medida por la influencia de las redes sociales, ha generado un desabastecimiento para los pacientes diabéticos y el surgimiento de canales de venta ilegales. La OPS ha detectado la circulación de estos productos en sitios web no oficiales y plataformas sociales, lo que eleva exponencialmente el peligro:
»Comprar estos productos fuera de farmacias autorizadas significa exponerse a sustancias desconocidas, dosis incorrectas o ingredientes tóxicos que pueden ser letales», advierte el comunicado del organismo.
Ante esta situación, la OPS y la OMS han establecido directrices claras para los ciudadanos y los sistemas de salud:
Cero automedicación: El uso de GLP-1 debe ser estrictamente bajo receta y vigilancia de un especialista.
Están destinados a pacientes con diabetes tipo 2 o condiciones médicas específicas, no como solución general para la pérdida de peso por apariencia.
Verificación de la fuente: No adquirir medicamentos en redes sociales o sitios web sospechosos; solo las farmacias autorizadas garantizan la seguridad de la cadena de frío y la autenticidad del compuesto.
La OPS concluye que la pérdida de peso debe ser un proceso de salud integral guiado por expertos. Los «atajos» farmacológicos sin control no solo son ineficaces a largo plazo, sino que pueden tener un costo irreversible para la salud.
Con información de agencias



