Venezuela posee 5 mil millones de dólares en el FMI por derechos de giro

En el contexto de los desafíos económicos que enfrenta el país, especialistas en materia financiera han coincidido en la necesidad estratégica de activar recursos bloqueados en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y retomar el papel de Venezuela en el escenario financiero global como vía para estabilizar la economía nacional.

​Blagdimir Labrador, economista y docente universitario, ha subrayado que Venezuela posee un activo de suma importancia actualmente inmovilizado: los Derechos Especiales de Giro (DEG), que funcionan como las reservas que poseen los países miembros dentro del FMI.

​Según Labrador, el país tiene acceso a 5 mil millones de dólares en DEG que se encuentran «represados». El experto propone una hoja de ruta clara: «Podemos decirle al Fondo que necesitamos un plan de inversiones para poder utilizar parte de esos recursos». De concretarse, este capital permitiría al Estado disponer de liquidez inmediata para ejecutar proyectos de inversión productiva, con el objetivo directo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos mediante la estabilización del poder adquisitivo.

​Asimismo, Labrador destacó que esta estrategia debe ser integral y complementarse con la recuperación de utilidades de Citgo y otros activos petroleros en el exterior. «Las utilidades que tiene Citgo las podemos reinvertir en el país para producir más petróleo y diversificar nuestra economía, pero también para ir compensando la recuperación del salario», puntualizó.

​Por su parte, el asesor financiero José Ignacio Guarino enfatizó que la presencia de una representación venezolana ante el FMI marca un hito en el retorno del país al sistema financiero internacional.

​Para Guarino, este es un paso fundamental que debe extenderse al reconocimiento por parte de otros organismos multilaterales, como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). Según el especialista, esta legitimación es la llave necesaria para abordar la reestructuración de una deuda externa que supera los 170 mil millones de dólares.

​«Este regreso al juego internacional abre paso a algo muy importante y necesario: la reestructuración de la deuda venezolana», afirmó Guarino. El analista destacó que este avance permitiría superar limitaciones críticas derivadas de las sanciones, como la falta de acceso al sistema SWIFT, facilitando así la movilización de los recursos, incluyendo los casi 5.000 millones de dólares en DEG que fortalecerían significativamente las reservas internacionales del país.

Con información de agencias

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