El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, destacó este jueves el fortalecimiento de los vínculos bilaterales con Venezuela, señalando que la relación atraviesa un momento de cooperación sin precedentes, fundamentado en una alianza estratégica dentro del sector energético.
Desde la Casa Blanca, el mandatario subrayó la fluidez de la comunicación entre Washington y Caracas, describiendo la dinámica actual como una colaboración estrecha que ha derivado en beneficios económicos tangibles para ambas naciones.
“Ha sido un período de tiempo increíble con Venezuela; nos va muy bien. Nos llevamos muy bien con ellos, trabajamos muy de cerca con ellos”, afirmó el presidente durante su comparecencia.
Incremento histórico en la producción de crudo
El eje central de este acercamiento es el notable repunte en la extracción de petróleo en el país sudamericano. Según las cifras manejadas por la administración estadounidense, la producción ha alcanzado niveles que no se registraban en décadas, consolidando una sinergia económica que Trump comparó directamente con el mundo corporativo.
El mandatario enfatizó que esta relación genera ingresos relevantes para ambas partes.
“Ellos están ganando más dinero y nosotros también. Es como una empresa conjunta (joint venture), para ser honesto”, señaló, reafirmando su visión de la cooperación energética como una asociación de negocios exitosa.
Declaraciones sobre operaciones recientes
En un giro hacia temas de seguridad, el presidente hizo mención a una operación militar reciente de corta duración. Aunque los detalles técnicos y de inteligencia no fueron revelados, Trump destacó la eficacia y el carácter sorpresivo de la acción.
Al referirse a la logística y los costos de dichas intervenciones, el mandatario reflexionó sobre la inversión que representan: “Siempre solía decir que al vencedor le pertenecen los despojos, pero nosotros pagamos por el ataque, que siempre es costoso”.
Estas declaraciones confirman un cambio significativo en la estrategia diplomática y económica entre ambos países. El enfoque actual parece priorizar la estabilidad del mercado energético y los intereses petroleros compartidos, estableciendo un marco de trabajo que busca la rentabilidad y la coordinación técnica por encima de las fricciones históricas.
Con información de agencias



