Los abogados defensores de Nicolás Maduro y Cilia Flores han solicitado formalmente a la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York el aplazamiento de su próxima audiencia por un periodo de 60 días. La petición busca otorgar al equipo legal el tiempo necesario para procesar el volumen de evidencia y estructurar las mociones correspondientes.
La solicitud, presentada por los juristas Barry J. Pollack y Mark Donnelly, representantes de la pareja ante los cargos de narcotráfico, narcoterrorismo y posesión de armas, enfatiza la necesidad estratégica de este margen temporal. Según el documento, el objetivo es:
Revisar exhaustivamente la evidencia presentada por la fiscalía.
Preparar mociones previas al juicio con el rigor técnico requerido.
La información fue confirmada este viernes, 1 de mayo, por el abogado venezolano Nizar El Fakih, quien ha realizado el seguimiento del proceso desde Estados Unidos.
De ser aprobada por el juez Alvin K. Hellerstein, la comparecencia que originalmente seguiría a la sesión del pasado 26 de marzo se reprogramaría para los meses de julio o agosto de 2026. Este cambio representa una modificación significativa en el cronograma inicial del proceso judicial.
Un aspecto clave en el desarrollo de este caso ocurrió el pasado 24 de abril, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. emitió una autorización relevante.
El Estado venezolano recibió el permiso oficial para utilizar fondos públicos destinados al pago de los servicios de defensa privada de Maduro y Flores.
Dicha autorización fue notificada al tribunal mediante una comunicación enviada por el fiscal Jay Clayton al juez Hellerstein, despejando el camino para la representación legal que hoy solicita el diferimiento.
Con información de agencias



