La Corte Internacional de Justicia (CIJ) inició esta semana una serie de audiencias en La Haya para abordar la centenaria disputa territorial entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo, una zona de 160.000 kilómetros cuadrados rica en petróleo y actualmente bajo control guyanés.
Durante la primera jornada, el representante venezolano Samuel Moncada llevó un distintivo con el mapa de su país que incluía el territorio en litigio y sostuvo que los derechos históricos de Venezuela sobre esa región son «irrenunciables». Aunque afirmó que su país está dispuesto a defenderlos en paz, cuestionó la competencia de la CIJ para resolver el conflicto, señalando que Venezuela nunca ha aceptado someter esta controversia a tribunales internacionales.
Por su parte, el canciller guyanés Hugh Hilton Todd calificó el caso como de «importancia existencial» para su nación, ya que la región disputada representa más del 70% del territorio guyanés. Advirtió que perderla significaría un desmembramiento que dejaría a su país irreconocible.
El diferendo, que se remonta a la época colonial, se ha intensificado desde 2015, cuando ExxonMobil descubrió enormes yacimientos de crudo frente a las costas del Esequibo, convirtiendo a Guyana en el país con mayores reservas per cápita del mundo.
La CIJ deberá determinar si la frontera fijada en 1899 bajo dominio británico sigue siendo válida o si prevalece un acuerdo de 1966, previo a la independencia guyanesa, que según Venezuela establecería el río Esequibo como límite natural. Aunque las audiencias culminarán el lunes, el fallo definitivo podría tardar meses o años. Las decisiones del tribunal son vinculantes, pero carece de mecanismos propios para hacerlas cumplir.
Con información Medios Nacionales



