El Gobierno de Venezuela lanzó duras críticas este lunes contra el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, tras sus declaraciones en las que sugirió la existencia de «grandes complicidades internas» en la política venezolana durante la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero pasado.
A través de un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, la administración venezolana calificó los comentarios como «impropios de su alta investidura» y contrarios a los principios de objetividad e imparcialidad que rigen su cargo.
La reacción se produjo luego de que Guterres, desde Nairobi, comparara la situación venezolana con la cubana, afirmando que en el caso de Venezuela existieron «complicidades muy grandes dentro del sistema político» para facilitar la operación militar de Estados Unidos.

En su respuesta, Caracas sostuvo que las palabras del secretario general evidencian «el progresivo deterioro» de su gestión, al tiempo que lo acusó de mantener silencio frente al «genocidio contra el pueblo palestino» y la imposición de sanciones unilaterales contra naciones soberanas.
El texto oficial añadió que Naciones Unidas «nunca antes había enfrentado un deterioro tan profundo de su credibilidad», y recordó que el artículo 100 de la Carta de la ONU exige neutralidad e independencia al más alto representante del organismo.
Con información Sumarium



