Opinión | La piña (Parte I)  

Por: Francisco Delascio Chitty

Muchas plantas guardan una relación con el desarrollo histórico y socioeconómico de una nación o de sus entidades. De ahí que en ciertas ocasiones se les procure un sitial de honor. Así, por ejemplo, al observar el Escudo de Armas de Guayana (1795), vemos en el cuartel inferior del mismo tres piñas de oro, como símbolo de clemencia, hermosura, amor, prosperidad y constancia. La piña es originaria de la América tropical.

Los indios guaraníes la esparcieron por la América del Sur y paralelamente, los caribes la fueron introduciendo por las islas caribeñas y antillanas. Así pues, su cultivo y comercialización (trueque) se llevaba a cabo mucho antes de la llegada de los conquistadores al Nuevo Mundo. En 1493 Cristóbal Colón recibió como intercambio, por parte de los habitantes de la isla de Guadalupe, una piña. Impresionado por la forma y exquisitez de esta jugosa y fragante fruta, la lleva a España, donde la llamaron “piña de indias”. Y los portugueses se encargaron de introducirla en Europa, Asia Tropical, África, Indias Orientales y Polinesia (actualmente, el mayor centro de cultivo de piña son las islas de Hawai).

Esta exótica planta llegó a imponer una especie de moda y entonces fue plantada en ciertos jardines de la nobleza europea. Ella pertenece a la familia Bromeliáceae, su nombre técnico es Ananas comosus. El epíteto Ananas es voz indígena que significa fruta exquisita, y comosus, es palabra proveniente del latín, que puede traducirse como parecido o en forma de coma, que significa “cabellera”, “crin” o “follaje” en alusión al penacho de hojas que coronan a los frutos. La palabra piña deriva también del latín pinea, pino; y le fue asignada a esta planta por los españoles, por el parecido de sus frutos con los estróbilos o piñas de los pinos.

Ella es una hierba terrestre de hojas arrosetadas, sus hojas son linear-lanceoladas, verde-azuladas, de casi 1 m de longitud, con sus márgenes espinoso-aserrados o sin espinas.  Flores rosadas en una inflorescencia multiflora. Técnicamente, la piña no es un fruto verdadero, sino una sorosis, es decir, una masa constituida por el conjunto de elementos florales (espiga, eje, brácteas y ovarios) los cuales se fusionan y forman una sola unidad carnosa.

Este fruto múltiple, sorosis o sincárpico, es un tipo abortivo, ya que no produce semillas. Reproduciéndose, entonces, vegetativamente, mediante retoños, brotes o por la corona. El sincarpio de la piña puede ser globoso, cilíndrico, cónico o cónico-piramidal, con una concha o corteza de escamas triangulares, amarillas, anaranjadas o moradas; y su pulpa blanco-amarillenta contiene azúcar, vitaminas A, B, C, serotonina, tiamina, niacina, riboflavina y una distasa llamada bromelina.

Roelsi Gudiño
Roelsi Gudiño
Periodista, Productora Audiovisual, Fotográfa, Marketing Digital, Creador Digital
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