Venezuela reafirmó de manera categórica su posición histórica y jurídica sobre la controversia territorial de la Guayana Esequiba, fundamentada en el estricto cumplimiento del derecho internacional y el Acuerdo de Ginebra de 1966.
Durante una conferencia magistral sobre los derechos soberanos del país, la procuradora general de la República, Arianny Seijo, aclaró que la postura venezolana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) responde a principios constitucionales y no a una postura caprichosa.
“El no reconocimiento a la corte no es un acto de rebeldía de Venezuela, y así se lo hizo saber Venezuela a la Corte Internacional de Justicia el mes pasado”, enfatizó Seijo.
La procuradora constitucional recordó que la jurisdicción de los organismos internacionales está estrictamente limitada por la voluntad expresa de las naciones. En este sentido, subrayó los puntos clave de la defensa nacional:
Respeto a la soberanía: El rechazo a la jurisdicción de la CIJ nace del compromiso de Venezuela con el derecho internacional y los límites de las competencias de la corte.
Prevalencia del Acuerdo de Ginebra
Seijo insistió en que debe prevalecer el mecanismo de diálogo y resolución mutuamente satisfactoria firmado en 1966, el cual es contrario a una salida judicial.
La posición del Estado venezolano está blindada por el ordenamiento jurídico interno y la Constitución de la República. El evento contó además con la participación del canciller de la República, Yván Gil, quien ofreció un balance geopolítico e histórico detallado, contextualizando el valor estratégico de la Guayana Esequiba para la integridad territorial de la nación.
Con este encuentro, las autoridades nacionales reiteran que la diplomacia de paz y el derecho histórico siguen siendo las banderas de Venezuela en la salvaguarda de su territorio sagrado.
Con información de agencias



