El papa León XIV ha dispuesto el envío de una ayuda económica inicial de 100.000 euros para socorrer a las víctimas de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela el pasado miércoles. El desastre de la naturaleza ha dejado, según el balance oficial más reciente, al menos 164 fallecidos, 971 heridos y cientos de familias damnificadas.
La asistencia financiera será canalizada a través de la Limosnería Apostólica. Su distribución se coordinará directamente entre la Nunciatura Apostólica en Venezuela y la Arquidiócesis de Caracas, con el objetivo de atender con máxima urgencia las necesidades básicas de las comunidades más golpeadas.
Según informó el medio oficial Vatican News, esta decisión se tomó tras estrechas deliberaciones entre la Santa Sede, el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, y el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo. El Vaticano aseguró que continuará monitoreando la evolución de la emergencia junto a la Iglesia local para evaluar nuevas formas de apoyo.
La Iglesia católica en Venezuela se ha desplegado en las zonas afectadas desde las primeras horas de la tragedia, habilitando parroquias como refugios temporales y centros de acopio.
Sin embargo, las propias estructuras eclesiásticas han sufrido el impacto de los sismos. El arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo, informó sobre daños considerables en numerosas iglesias y locales parroquiales, donde a pesar de los contratiempos, las redes de Cáritas ya activaron sus planes de solidaridad.
La situación más crítica se concentra en el estado La Guaira, epicentro de la destrucción con decenas de edificios colapsados. El obispo de esa diócesis, monseñor Pablo Modesto González Pérez, describió el complejo panorama:
»Estamos sin electricidad y todos nos hemos visto afectados. En el seminario se han derrumbado muchas paredes».
Ante la magnitud de la catástrofe, la respuesta humanitaria de la comunidad católica global no se ha hecho esperar. Organizaciones internacionales como Caritas Internationalis y la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) ya han anunciado el lanzamiento de programas especiales de asistencia humanitaria para respaldar las labores de rescate, alimentación y reconstrucción en las regiones afectadas.
Con información de agencias



