El estadio de Boston, sede del encuentro entre las selecciones de Francia y Noruega por el Grupo I del Mundial 2026, fue el escenario de un emotivo tributo en memoria de las víctimas del reciente terremoto que afectó a Venezuela, previo al pitazo inicial del partido.
Tras la ceremonia de los himnos nacionales, los jugadores de ambas selecciones, integrantes de los cuerpos técnicos, el equipo arbitral y los miles de aficionados presentes en el recinto guardaron un respetuoso y solemne minuto de silencio.
El homenaje detuvo por completo la vibrante atmósfera mundialista para dar paso a un conmovedor gesto de unión y respeto. La iniciativa reflejó la profunda solidaridad del mundo del fútbol y de la comunidad internacional con las familias afectadas por la catástrofe natural en el país sudamericano.
Con este acto, la Copa del Mundo de la FIFA 2026 reafirma su capacidad para trascender lo deportivo, convirtiéndose en una plataforma de apoyo global en momentos de dificultad.
Con información de agencias



