El retorno a las actividades escolares en Ciudad Guayana y Ciudad Bolívar transcurre esta semana de forma parcial, con un marcado ausentismo estudiantil. La afluencia de alumnos es mínima; algunos centros educativos no abrieron sus puertas, mientras que otros limitaron la jornada a la entrega de calificaciones del lapso académico.
La reactivación de los planteles había sido convocada para este lunes 6 de julio por el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, luego de la suspensión nacional ordenada a raíz del devastador doble terremoto que azotó a Venezuela. El siniestro tuvo como epicentro la zona norte del país, siendo el estado La Guaira la región más afectada con un saldo que supera los 3.000 fallecidos y deja a cerca de 17.000 personas sin hogar.
La convocatoria oficial tuvo escaso eco en los niveles de preescolar, primaria y bachillerato de la localidad. En las instituciones que mantienen sus puertas abiertas, la constante es la recepción de alumnos únicamente para notificar el cierre de evaluaciones pendientes, tras lo cual algunos jóvenes optan por retirarse temprano a sus hogares.
Este panorama de incertidumbre coincide con el pronunciamiento emitido el domingo por la Federación Venezolana de Maestros (FVM). El gremio exigió formalmente al Gobierno nacional plenas garantías de seguridad en las infraestructuras antes de forzar la presencialidad, solicitando una rigurosa evaluación técnica, estructural y patológica de las escuelas, con especial énfasis en los estados cercanos a la franja del desastre.
La federación advirtió que retomar las jornadas pedagógicas en edificaciones que no cuenten con una certificación formal de habitabilidad —expedida por ingenieros, peritos y comisiones de Protección Civil— constituye una irresponsabilidad que expone a un riesgo inminente tanto a los niños, niñas y adolescentes, como al personal docente y administrativo.
El temor y la prudencia de los padres son el factor determinante del ausentismo. Representantes aseguran que deciden no enviar a sus hijos debido a la vulnerabilidad del contexto nacional. «La situación del país es muy dura», afirmó al ser abordada sobre los motivos para mantener a los niños en resguardo.
Redacción



