Las exportaciones de petróleo crudo realizadas por Venezuela hacia los Estados Unidos acumularon un total de 65,5 millones de barriles al cierre del primer semestre del año, según se desprende de los datos preliminares de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA, por sus siglas en inglés).
La cifra alcanzada entre enero y junio representa un incremento del 93% en comparación con el mismo lapso del año anterior. Este repunte es el resultado directo del nuevo escenario político y económico entre Washington y Caracas, surgido tras la intervención militar efectuada por el gobierno de Donald Trump, la cual concluyó con la captura de Nicolás Maduro y la designación interina de Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo venezolano.
El dinamismo comercial de los primeros seis meses del año estuvo marcado por una amplia flexibilización de las sanciones petroleras. Este esquema ha permitido a Venezuela movilizar de manera más libre el crudo que produce, bajo un modelo donde los ingresos financieros permanecen controlados por los Estados Unidos.
A la par de este flujo comercial, se implementó una modificación a la Ley de Hidrocarburos orientada a estimular la inversión extranjera, facilitando la firma de nuevos acuerdos con corporaciones internacionales para incrementar la actividad operativa en los próximos años.
El volumen exportado durante esta primera mitad del año ya supera en un 29% el total enviado a empresas estadounidenses durante todo el año 2025, consolidando el mejor desempeño de la industria nacional para un primer semestre desde 2018.
De acuerdo con el último reporte de la EIA correspondiente a la semana terminada el 3 de julio, los envíos de crudo promediaron 483.000 barriles diarios. Aunque esta cifra refleja un descenso del 21% frente a la semana previa, se posiciona un 1.832% por encima de la misma semana de 2025.
Nota de contexto: Este marcado contraste interanual se debe a que en julio del año pasado las exportaciones hacia el mercado norteamericano se redujeron paulatinamente hasta llegar a cero, a raíz de la suspensión temporal de la licencia operativa de la petrolera estadounidense Chevron.
Por undécima semana consecutiva, Venezuela se mantiene como el segundo proveedor de crudo de los Estados Unidos, un récord inédito impulsado por el aumento de los envíos locales y por la caída del suministro de Arabia Saudita debido al cierre del estrecho de Ormuz. De hecho, el país árabe no registró exportaciones a territorio estadounidense en la semana del 3 de julio, una situación excepcional que ocurre por quinta vez en los últimos 16 años.
Finalmente, el promedio móvil de cuatro semanas indicador clave para evaluar la tendencia estructural del comercio energético se ubicó en 552.000 barriles diarios, lo que representa una leve disminución del 4% intersemanal, pero evidencia la estabilidad de los despachos venezolanos alrededor del medio millón de barriles por octava semana consecutiva.
Con información de agencias



