El presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), Osman Quero, informó que durante este año el sector ha alcanzado una siembra aproximada de 325.000 hectáreas de maíz distribuidas en varios estados del territorio nacional, manteniendo más del 90% de las áreas de cultivo en óptimas condiciones.
Dentro del balance ofrecido, Quero destacó que la superficie destinada al maíz blanco alcanzó cerca de 200.000 hectáreas, lo que se traduce en un millón de toneladas del rubro. Esta cifra permitirá abastecer el mercado venezolano de harina precocida durante al menos 10 meses. Por su parte, la producción de maíz amarillo garantizará aproximadamente cinco meses de abastecimiento nacional.
Previsión climática y desafíos operativos
Para mitigar el impacto del fenómeno climático «Superniño», el sector agrícola implementó siembras tempranas como medida preventiva, logrando preservar el rendimiento de los cultivos.
No obstante, la directiva de Fedeagro subrayó que para mantener la operatividad continua durante la cosecha se requiere una infraestructura técnica y energética adecuada.
«El sector agrícola necesita plantas receptoras y de acondicionamiento que permitan un proceso de secado continuo para el maíz y el arroz. Este flujo no se puede interrumpir», enfatizó Quero en declaraciones a Unión Radio, señalando la importancia de conocer los planes del Ejecutivo Nacional en materia eléctrica.
Fedeagro mantiene mesas de trabajo con el Ministerio de Agricultura y Tierras para analizar las variables estratégicas que permitan el avance sostenido del sector agroindustrial. En este contexto, el gremio solicitó formalmente que los precios de compra para el maíz blanco, el maíz amarillo y el arroz se mantengan, como mínimo, al nivel de los costos registrados el año pasado, asegurando así la rentabilidad y el trabajo de los productores nacionales.
Con información de agencias




