La tragedia volvió a golpear las instalaciones de CVG Ferrominera Orinoco (FMO). En un lapso de apenas 16 días, la estatal suma una segunda víctima mortal debido a lo que trabajadores y gremios califican como un estado de abandono total de las normas de seguridad industrial.
Este jueves 2 de abril, en horas de la mañana, Irving Figuera de 62 años, trabajador de la contratista Timaca, perdió la vida de forma instantánea en el área de Procesamiento de Mineral de Hierro (PMH). Según reportes desde el sitio, una polea de contrapeso se desprendió y cayó sobre su cabeza mientras realizaba labores frente al panel 10.
Este hecho ocurre a escasas dos semanas del fallecimiento de Diego Vásquez, quien murió el pasado 17 de marzo en el muelle de la estatal, también en condiciones de inseguridad extrema.
La denuncia apunta directamente a un esquema de subcontratación irresponsable. La operación estaba a cargo de la empresa Visco Orinoco, la cual subcontrató a Timaca, por ello los trabajadores denuncian que estas compañías operan con el visto bueno de la directiva de FMO, presidida por Aldo Cantafio, a pesar de no suministrar equipos de protección personal (EPP) ni cumplir con los protocolos mínimos para trabajos en altura o de alto riesgo.
Terrorismo Laboral: El Silencio se Paga con Cárcel
Héctor Delgado, trabajador de la estatal, denunció que existe una política de persecución sistemática contra quienes intentan salvar vidas puesto que la empresa prohíbe la activación del Comité de Seguridad y Salud Laboral, no se permite la actuación de SintraFerrominera, el sindicato legítimo, para realizar asambleas de seguridad en Ciudad Piar o Puerto Ordaz.
Además que trabajan bajo un clima de represalias puesto que los inspectores de seguridad que se atreven a levantar informes sobre riesgos reales son víctimas de «terrorismo laboral», siendo señalados y hostigados por la gerencia.
La precariedad no termina en la planta, ya que los trabajadores señalan que el Hospital Américo Babó carece de insumos básicos para atender emergencias, y en Ciudad Piar apenas cuentan con una sola ambulancia para toda la nómina, dejando a los empleados en total desamparo ante un accidente.
El Clamor de Guayana
Familiares y gremios exigen una investigación penal inmediata que determine las responsabilidades de la directiva de Ferrominera y las contratistas involucradas.
«No son accidentes, es corrupción que se paga con vidas humanas», sentencian los trabajadores, quienes exigen el cese del amedrentamiento y la restitución inmediata de las condiciones mínimas para no seguir muriendo en sus puestos de trabajo.
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