El Paris Saint-Germain está a un paso de la gloria continental por segundo año consecutivo. Tras una eliminatoria de infarto frente al Bayern Múnich, el vigente campeón de Europa ha certificado este miércoles su clasificación para la gran final de la Liga de Campeones, que se disputará el 30 de mayo en Budapest.
Después del «festival de goles» vivido en el partido de ida en París (5-4), calificado por la crítica internacional como uno de los mejores encuentros en la historia del torneo, la vuelta en Alemania prometía emociones fuertes. El PSG no decepcionó y golpeó primero: apenas transcurridos tres minutos, Ousmane Dembélé adelantó a los franceses, silenciando el Allianz Arena y poniendo cuesta arriba la remontada bávara.
Pese al dominio territorial del Bayern, la solidez defensiva del equipo de Luis Enrique frustró cada intento local durante casi todo el encuentro. No fue sino hasta el tiempo de descuento (90+4′) cuando Harry Kane logró batir la portería parisina para poner el 1-1 definitivo, un tanto que resultó insuficiente para alterar el destino de la eliminatoria (6-5 global).
El PSG buscará revalidar el título frente al Arsenal de Mikel Arteta. Los «Gunners» llegan a la cita tras eliminar al Atlético de Madrid y afrontan su segunda final histórica, exactamente 20 años después de su única aparición en dicha instancia (París 2006).
Este duelo representa no solo una batalla entre dos de los clubes más poderosos del mundo, sino un choque táctico de alto nivel entre dos entrenadores españoles que han revolucionado el estilo de juego de sus respectivos equipos.
»Hemos sabido sufrir cuando tocaba y golpear en el momento justo. Budapest será una batalla hermosa frente a un rival altísimo como el Arsenal», declaró el cuerpo técnico parisino tras el pitido final.
Con información de agencias



